Día universal del niño
Los niños y niñas también han sido impactados por la pandemia y en el Día Universal de Niño recordemos la importancia de velar por su crecimiento y desarrollo. | Fuente: Shutterstock

El 20 de noviembre se celebra el Día Universal del Niño, dedicado a todos los niños y niñas del mundo para dar a conocer los derechos de la infancia y recordar a la ciudadanía que los niños son el colectivo más vulnerable y, por tanto, el que más sufre las crisis y los problemas del mundo, afirma UNICEF.

Según estimaciones de esta organización junto con cifras del Banco Mundial, al final del año los niños y niñas en situación de pobreza aumentarían debido a la pandemia. “Se tendrían 1.2 millones más niños bajo la línea de pobreza, es decir 4 millones en total. Esto quiere decir que 4 de cada 10 niños son pobres, y uno de cada 10 está en extrema pobreza”, señaló en una entrevista para RPP, Ana de Mendoza representante de UNICEF para Perú.

Pero esta crisis sanitaria por la pandemia no sólo afecta a la infancia en el aspecto económico, sino también en el aspecto emocional. Las madres, padres o cuidadores que tienen niños a su cargo han afrontado episodios de estrés y ansiedad producto de la incertidumbre y preocupaciones propias de esta coyuntura.

“La pérdida de trabajo, la crisis económica, el cuidado de los niños en casa más el teletrabajo (en algunos casos), la pérdida de familiares y el riesgo a la enfermedad, son factores que generan una sensación de estrés en las familias que no favorecen la formación de un buen vínculo con los hijos”, afirma Inés Roncagliolo, coordinadora pedagógica de Dinámica.

¿Cómo generar vínculos con tus hijos pese al estrés?

La psicóloga Roncagliolo comenta que es normal sentir miedo en estos momentos, pero ayuda mucho tener con quien conversar sobre ese miedo porque así puedes entender tus emociones y responder de manera adecuada a las que sientan tus hijos. Además, destaca que hay que buscar momentos en los que las madres y padres de familia puedan jugar con el niño y conversar con él para así estimularlo.

“Como sociedad pensamos ‘cuando él comience a hablar, yo le converso’ pero es al revés. Nosotros tenemos que conversarles primero y darles las palabras para que ellos respondan o se rían. Mientras más veces lo hagamos, el niño va a fortalecer su capacidad cognitiva, desarrollo del lenguaje y oportunidades de pensamiento”, señala la especialista.  

Así, agrega que buscar momentos de juego con los niños es importante, porque así se fomenta la interacción entre padres e hijos y la estimulación necesaria para que los más pequeños de casa puedan responder. “No van a decir palabras completas, pero van a ir respondiendo con una sonrisa o con un ‘agu’ a lo que los padres les digan. Estos momentos pueden ser mientras los bañan, les leen cuentos o inclusive mientras los alimentan”, aconseja.

Si el niño tiene buenas condiciones de salud porque el entorno se lo permite, buenos alimentos, pero los padres no tienen oportunidades para interactuar con él o piensan que no se le debe hablar aún porque está muy pequeño, el niño estará perdiendo una oportunidad. “Físicamente tiene cierto potencial, pero como no tiene esa interacción no logrará desarrollar ese aspecto y todo está integrado, todos son necesarios para desplegar su máximo potencial”, finaliza Roncagliolo.