Desde el primer día de la emergencia sanitaria, la demanda de insumos médicos creció rápidamente en el país.
Desde el primer día de la emergencia sanitaria por la COVID-19, la demanda de insumos médicos creció rápidamente en el país. | Fuente: Andina

Mejoras en infraestructura y atención médica, preocupación por el desempleo y una mayor inversión en educación, son las principales demandas de los ciudadanos peruanos en el contexto de la pandemia de la COVID-19, según una encuesta global realizada por la consultora A Bird’s Eye View, entre el 5 y el 22 de mayo.

“El objetivo de la encuesta era escuchar y entender la voz de los ciudadanos de diversas realidades acerca del impacto del COVID -19 y sus esperanzas para la recuperación. Es así que encontramos que casi las tres cuartas partes de las personas (71%) encuestadas en siete países creen que la "nueva normalidad" cambiará la sociedad de forma permanente", afirmó Helena Wayth, CEO de la consultora.

Asimismo, otro dato resaltante es que casi nueve de cada diez (85%) cree que la crisis es un cambio "acelerado" que tenía que suceder de todos modos. Solo el 25% espera que regrese la "normalidad anterior", 

Salud: lo primordial

A medida que las tasas de infección por COVID-19 en Perú continúan aumentando, los residentes exigen, según la encuesta, mejoras en la atención médica y la educación. Más de las tres cuartas partes (77%) de las personas apoyan una mejor prestación de atención médica universal, casi 1.5 veces el promedio mundial. El 55% exige además una inversión adicional en infraestructura de salud, más que cualquier otro país encuestado.

Perú también encabeza las encuestas como el país con mayor probabilidad de exigir una mayor inversión en educación (50%).

“Otro aspecto importante sobre los hallazgos en Perú se centra en el medio ambiente, un poco menos de la mitad (49%) insta que la protección de la naturaleza y el medio ambiente tomen mayor prioridad. En esa misma línea, el 51% de los encuestados señaló que las empresas deben tomar la iniciativa para mejorar su medio ambiente y social impacto”, detalló Helena Wayth.

Por su parte, Cecilia Torres, socia peruana para el Proyecto de Investigación, señaló que “Perú está lejos de estar fuera de la zona de peligro. Las tasas de infección continúan aumentando, lo que ejerce más presión sobre un sistema de salud que ya es caótico, estresado y excedido. No sorprende entonces que los residentes estén pidiendo una mayor inversión en infraestructura y provisión de atención médica, más que cualquier otro país encuestado”, resaltó.

 

“Del estudio podemos deducir que una recuperación que simplemente rehabilita la vieja economía no es un motor de arranque. Apenas una quinta parte (21%) de los encuestados piensa que la recuperación debería centrarse solo en cuestiones económicas. En cada país encuestado, más de nueve de cada diez dijeron que la recuperación debería tener en cuenta los problemas ambientales y sociales, así como económicos”, reveló la CEO de A Bird’s Eye View.

Cambio de mentalidad: el giro verde

El cambio social es una prioridad principal, el 82% dice que los problemas sociales han crecido en importancia desde la pandemia de Coronavirus. Más de dos de cada cinco (43%) dicen que la desigualdad social les importa. Más de la mitad de las personas (52%) desean un mejor acceso a la atención médica, llegando al 69% en el mundo en desarrollo.

Más de dos tercios (69%) dicen que los problemas ambientales se han vuelto más importantes desde que comenzó la pandemia. Más de la mitad de las personas afirman que la contaminación (62%), el cambio climático (59%) y la escasez de recursos naturales (58%) son problemas importantes que afectan su vida cotidiana.

La economía sigue ocupando un lugar destacado en la agenda. Más de la mitad (56%) de las personas dice estar preocupada por cumplir con sus compromisos financieros y el 54% teme el desempleo.

En el mundo desarrollado, más de dos de cada cinco personas (45%) quieren que los gobiernos apoyen la recuperación de las pequeñas y medianas empresas. Un 49% adicional quiere inversiones en sectores transformadores como la energía y la economía baja en carbono.