Referencial/Juan Nunura

En la región Piura, al igual que en otros departamentos del norte del país, de un tiempo a esta parte venimos siendo informados para afrontar principalmente dos fenómenos naturales que podrían presentarse, que son un sismo de regular intensidad y un eventual Fenómeno El Niño.

Las autoridades y en algunos casos organizaciones particulares buscan crear conciencia sobre cómo afrontar un Fenómeno El Niño desde mejorar infraestructuras pequeñas, dentro de nuestras casas que pueden ser techos, paredes o redes de los servicios de saneamiento, hasta evaluar las grandes infraestructuras de cada localidad como puentes, carreteras, reservorios u otras infraestructuras.

ENSO o Fenómeno El Niño

Las siglas en inglés ENSO significan El Niño Southern Oscilation que es lo mismo a decir Fenómeno El Niño, el cual se inicia en el Océano Pacífico con el incremento de la temperatura del mar en unos grados por encima de lo normal, cuyas aguas cálidas se desplazan hasta alcanzar la costa de América del Sur; mientras se altera la presión atmosférica, a la aparición y desplazamiento del máximo de temperatura se ha nombrado como Episodio Cálido y a la subida y baja de la presión se le llama Oscilación del Sur, modernamente se nombra al fenómeno ENOS (El Niño Oscilación del Sur) o sus siglas en inglés ENSO.

Los último dos fenómenos El Niño que se presentaron en 1982-1983 y 1997-1998 fueron catalogados de intensidad muy fuerte y es a raíz de estos sucesos que diversos especialistas comienzan a estudiar sus rasgos básicos a pesar que es un fenómeno natural que se registra hace cientos de años.

Intensidad del Fenómeno

El Niño Tras los fenómenos registrados en el Perú su intensidad se da en tres niveles: leve, moderado y grave. En el primer nivel, las características climáticas normales varían entre un 10% a 20%; en la moderada, la variación puede darse entre un 20% a 50%; y en la tercera intensidad, las condiciones climáticas se incrementan en un 50% como lluvias, temperatura, friaje, sequía y otros rangos, según informa la Cooperación Alemana al Desarrollo (GIZ), dentro de su proyecto de Seguros para la Adaptación al Cambio Climático.

GIZ realizó en el 2010 estimaciones de daños ante un eventual Fenómeno El Niño, en un escenario moderado, 265 mil 473 viviendas se encontraban en condiciones vulnerables, originándose daños en los inmuebles por un valor estimado de 366 millones 252 mil 623 dólares entre casas totalmente destruidas, no habitables, parcialmente destruidas y afectadas levemente en la región Piura.

Mientras en un escenario pesimista, 399 mil 139 viviendas estarían en condiciones vulnerables, representando una afectación en las casas de 391 millones 583 mil 775 dólares considerando inmuebles destruidos en su totalidad, no habitables, parcialmente destruidas y afectadas en forma leve a nivel regional.

Estimaciones de daños

Según GIZ, un eventual Fenómeno El Niño de intensidad moderada dejaría daños en el sector agricultura por un valor de 226 millones 700 mil dólares, en vivienda serían alrededor de 366 millones 300 mil dólares, en transporte llegarían a 37 millones 300 mil dólares y en saneamiento serían daños por 37 millones 100 mil dólares.

Sin embargo, en un panorama pesimista de un Fenómeno El Niño, las cifras por daños llegarían a 475 millones 400 mil dólares en agricultura, 391 millones 600 mil dólares en vivienda, 186 millones 700 mil dólares en transporte y 185 millones 500 mil dólares en saneamiento.

Ante este panorama de forma personal o institucionalmente se debe avanzar de manera responsable con el mantenimiento permanente de las infraestructuras como los puentes, donde el problema actual es determinar quién está a cargo de los mismos, así como manejar la gestión financiera, la organización de la población, los fondos de contingencia y otros rubros que no permitan repetir el panorama ocurrido en los dos últimos fenómenos.

Por: Lina Fiestas Montero

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