Según data del INEI, antes de la pandemia, 6 de cada 10 mujeres entre 15 y 49 años aseguró haber sufrido violencia perpetuada por su esposo o compañero.
Según data del INEI, antes de la pandemia, 6 de cada 10 mujeres entre 15 y 49 años aseguró haber sufrido violencia perpetuada por su esposo o compañero. | Fuente: Andina

La violencia hacia la mujer no ha sido ajena en este tiempo de aislamiento social. De hecho, según el Ministerio de la Mujer, desde el inicio del Estado de Emergencia, del 17 de marzo hasta el 31 de agosto, se atendieron 14 mil 583 casos de violencia contra la mujer e integrantes del grupo familiar. 

A diferencia del tiempo previo a la cuarentena, donde la mayoría de casos denunciados era por violencia psicológica, durante el aislamiento la mayor cantidad de denuncias ha sido por violencia física.

Para Leda Pérez, profesora e investigadora de la Universidad del Pacífico, la razón detrás de la violencia es una inconformidad muy fuerte de la persona hacia sí misma y esto es lo que ocasiona hechos violentos. En esa línea, explicó que antes de la pandemia una de las razones por la que los hombres violentaban a sus parejas era porque, según su lógica, ellas “tenían mucha libertad y lo hacían quedar mal como hombre”.

Sin embargo, la persona que abusa de su pareja lo hará con o sin pandemia, acotó: “la persona que va a agredir va a encontrar una razón, por ilógica que sea”. Es por ello que, según la Defensoría del Pueblo, durante el aislamiento social varias de las excusas de los agresores para violentar a la mujer se basaban en que su pareja no había realizado bien las tareas del hogar como cocinar, planchar, etc.

¿Qué podemos hacer para luchar contra la violencia de género?

Implementar estrategias de manera integral y que tengan una visión de corto, mediano y largo plazo es fundamental, así como seguir fortaleciendo las políticas públicas y la legislación adecuada, indicó Gaby Reyes, oficial de protección de niñas, niños y adolescentes de UNICEF Perú.

Además, explicó que se debe trabajar para cambiar actitudes y dejar de normalizar la violencia. “Tanto la violencia en sus peores formas - como la violencia sexual -, pero también estas micro violencias que se ven relejadas en chistes, en memes, en comentarios tienen una base machista muy profunda pero que no se suele criticar desde la sociedad”, mencionó.

Para esto es necesario trabajar con las familias para que establezcan una crianza respetuosa, dejando de lado los roles para niñas o para niños. Las escuelas cumplen un papel fundamental para enseñar con respeto e igualdad y poder comunicarse con las familias, dijo Reyes. 

Pero también, el trabajo en casa es clave para educar a los niños y niñas, desde pequeños, con una base de igualdad. Marisu Palacios, especialista en género de la Fundación Ayuda en Acción, explicó que hablar de las emociones y hacer vínculos fuertes entre todos los miembros de la familia es importante.

Asimismo, desde pequeños se les debe enseñar – también con el ejemplo – que los quehaceres son responsabilidad de todos, no solo de las mujeres. Ya que la sobre carga de tareas domésticas y de cuidado son uno de los principales barreras para que las niñas y mujeres no se desarrollen personalmente. 

La pandemia ha evidenciado que la mayoría de agresores está dentro de casa. Sin embargo, esta grave situación viene desde mucho antes. Según data del INEI, antes de la pandemia, 6 de cada 10 mujeres entre 15 y 49 años aseguró haber sufrido violencia perpetuada por su esposo o compañero.