Gerson Ames
“Hay que ver por la vulnerabilidad de los chicos, la idea es que ninguno se quede atrás”, explica el maestro huancavelicano. | Fuente: Difusión

Esta mañana, el profesor de matemática huancavelicano, nominado en el 2019 al “Global Teacher Prize” [también conocido como el 'Nobel de Educación'], Gerson Ames, conversó con RPP Noticias sobre los retos del Gobierno en la educación remota en tiempos de la pandemia por el nuevo coronavirus.

Profesor de matemática del nivel secundario desde hace más de 15 años, Ames asegura que los maestros están realizando esfuerzos enormes por brindar educación a los estudiantes de todo el Perú durante el Estado de Emergencia. Sin embargo, sostuvo que las herramientas que se tienen actualmente son insuficientes.

“Desde que se inició la educación a distancia, muchísimos maestros hemos tratado de digitalizar por radio y televisión la propuesta educativa. Videos, seminarios virtuales. (…) Siempre hay un pero, hay estudiantes que no cuentan con ciertos instrumentos y herramientas de comunicación”, sostuvo.

El docente relató también que, durante las visitas que realizó a estudiantes que viven en zonas rurales, encontró que el problema con el modelo de educación virtual actual reside en que no existe una estrategia articulada al contexto particular de algunos niños y adolescentes. “Ellos se estresan y se cansan, tanto ellos y sus padres, entonces optan a ir a las chacras a trabajar o tener trabajos menores. (…) Del campo tiene que salir la propuesta educativa”, señaló.

¿QUÉ PROPONE?

El reconocido docente, cuyo sueño es convertirse un día en ministro de Educación, asegura que una alternativa en tiempos de pandemia es realizar una propuesta educativa regional y local, para lo cual es necesario evaluar la incidencia de la COVID-19 en cada lugar.

Asimismo, propone la generación de módulos autoinstructivos, en los cuales el estudiante ya cuente con los programas necesarios instalados. A ello debe incorporarse la focalización de la educación para quienes no tienen material ni recursos. “Hay que ver por la vulnerabilidad de los chicos, la idea es que ninguno se quede atrás”, comenta.

“Es necesario que tengan módulos autoinstructivos porque es distinta la historia de la matemática, que es demostrativa. Hay que priorizar áreas y no homogeneizar”, finalizó.