Paciente cáncer
Pacientes oncológicos tienen problemas para recibir tratamiento. | Fuente: Cortesía | Fotógrafo: José Palomino

Leonardo Arces Cuno debe empujar la silla de ruedas de su esposa, Epifania Cutipa Cañahuaypa,10 kilómetros para que reciba tratamiento oncológico en el hospital Goyeneche de Arequipa.

El recorrido inicia a las tres de la mañana en el sector de Apipa, distrito de Cerro Colorado, y demoran cerca de tres horas en llegar al cercado. Terminado el tratamiento emprenden el regreso, esta vez dura cuatro horas porque el camino es cuesta arriba.

Solo unos barbijos protegen su boca y nariz, el temor de contraer el nuevo coronavirus los acompaña durante su recorrido. Epifania hace el viaje envuelta en unas mantas para protegerse del frío.

“No hay carros y cuando encuentro me quieren cobrar 30 o 40 soles para ir al hospital y otro monto similar para regresar, no tengo dinero, por eso decidí llevarla en silla de ruedas”, explica Leonardo.

El poco dinero que tienen debe usarlo para afrontar la cuarentena, ya que el estado de emergencia por la COVID-19 los sorprendió en Arequipa, ellos llegaron en febrero de Paucartambo, región del Cusco, para el tratamiento contra el cáncer de útero de Epifania.

El no tener familia ni amistades les impide conseguir donantes de sangre O+, si no consiguen tres unidades esta semana, Epifania no podrá continuar su tratamiento.

Desde el pasado 4 de mayo el Comando COVID-19 Arequipa suspendió el transporte público. El Gral. de Brigada del Ejército Edward Gratelly, jefe del comando, dijo que no había necesidad de que las combis presten servicio porque solo los trabajadores de salud debían movilizarse y ya tenían transporte.

Esta pareja de esposos demuestra que si hay personas que necesitan el transporte público.

Es por eso que Leonardo pide a las autoridades apoyo para trasladar a su esposa al hospital Goyeneche y así vencer al cáncer. Cualquier ayuda pueden llamar al  991 004 872.

Pareja enfrenta la cuarenta por la COVID-19 y deben luchar contra el cáncer. | Fuente: Cortesía | Fotógrafo: José Palomino