Fiscalía, Policía y autoridades locales coinciden en que ilegal actividad ofrecida en el centro histórico de la ciudad imperial, pone en riesgo la integridad de los visitantes por no estar reglamentada
El 2018, de un total de 15 turistas reportados como desaparecidos en Cusco, 12 fueron hallados en locales del denominado “turismo místico”, negocios informales que ofrecen el consumo de sustancias alucinógenas como Ayahuasca y San Pedro.
Para la Policía y Fiscalía, la existencia de negocios informales se asocia a la inseguridad y probablemente a la desaparición y muerte de turistas nacionales y del extranjero, que contratan estos servicios, por ser “más baratos”.
El fiscal de Prevención del Delito Eduardo Poblete Barberis, sostuvo que la informalidad, en la mayor parte de casos, se inicia en plazas del centro histórico de la ciudad imperial, donde personas (jaladores), ofrecen servicios no autorizados.
“Cuando ven a una persona que quiere hacer turismo vivencial (los jaladores) comienzan con ofrecerles masajes relajantes, les alcanzan volantes y les ofrecen Ayahuasca, rituales, curaciones, sanaciones y demás y les llevan a lugares, entre comillas, místicos…y no tienen control ni fiscalización de nadie”, dijo.
No aplican ley
En 2016, la Municipalidad Provincial de Cusco, aprobó la Ordenanza Municipal Nº 963, que prohíbe el uso de promotores turísticos (jaladores) para la difusión de sus servicios en la zona monumental, incluso se habló de una multa de 50 UIT a los empresarios que los contraten.
A pesar de las disposiciones, la ley no se cumple y a diario decenas de personas ofrecen servicios turísticos sin control, sobre todo en la plaza mayor de la ciudad. De acuerdo a la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo de Cusco (Dircetur), la informalidad se redujo al 27%.
Para el alcalde de Cusco, Víctor Boluarte Medina, las normas se deben cumplir, sin embargo es necesario modificarlas para hacerlas más flexibles, para que los empresarios las cumplan “las normas muy rígidas no se cumplen”, señaló.
“Vamos a coordinar esfuerzos y tener una campaña para sancionar y evidenciar la existencia (de empresas informales) y evitar que existan estas agencias informales que como bien se ha dicho tienen mucho que ver con la inseguridad sobre todo en el sector turismo”
Sin control
En 2016, el turista filipino Ernest Villaromán (33), aparentemente perdió la vida, durante un ritual de Ayahuasca, en el distrito de Pisac. Los propietarios del local donde se halló el cadáver, negaron ser responsables, pero fueron procesados por el delito de homicidio culposo.
De acuerdo al fiscal Poblete Barberis, la última vez que intervinieron un local de “turismo místico”, fue hace 3 años en una vivienda del parque arqueológico de Saqsayhuaman, donde hallaron un grupo de turistas consumiendo drogas, ayahuasca y alcohol, sin control.
Según el fiscal, desde ese entonces no hay intervenciones y responsabiliza de ello a la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo de Cusco (Directur) por no convocar a operativos, ni promocionar políticas públicas para regular las actividades turísticas.
Reglamentación
Al respecto el gobernador regional de Cusco, Jean Paul Benavente García, dijo que el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), no otorgó facultades para enfrentar la informalidad “necesitamos que nos den un aval, no solo para inspeccionar establecimientos de turismo, también en las sanciones y decisiones que debamos tomar sobre el tema”, mencionó.
Sobre el “turismo místico”, sostuvo que su regulación es complicada “pone en juego dos sectores, turismo y cultura”. La autoridad regional adelantó que dentro de 6 meses, tendrán una propuesta de reglamentación para el sector turismo.
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