Desde una presunta responsabilidad de la municipalidad en la inspección de la obra, hasta fallas en el diseño de la infraestructura, expertos examinaron las hipótesis sobre la causa de la tragedia que dejó seis fallecidos.
Ante las hipótesis manejadas sobre lo que habría causado el colapso del techo del patio de comidas en el centro comercial Real Plaza de Trujillo, el ingeniero y docente Darwin La Torre dijo que no se debe descartar la posibilidad de que el derrumbe se haya producido por una falla en su diseño, el cual no le habría permitido aguantar el peso del agua que se habría acumulado en el techo.
En Ampliación de Noticias, el especialista precisó que la norma técnica para este tipo de techos exige colocar una carga de 30 kilos sobre cada metro cuadrado. Sin embargo, debido a la acumulación de agua, la estructura habría soportado hasta 100 kg en cada m2, por lo que la discrepancia en estos valores durante el diseño puede haber sido uno de los detonantes para que ocurra el colapso.
"Este tipo de estructura se clasifica como una estructura muy importante debido a la gran cantidad de gente que van a usarla. Entonces, los estándares de diseño son bastante elevados. ¿En qué consisten? En que la falla de la estructura sea dúctil, que tenga sistemas de hiperestaticidad. ¿Qué significa eso? Que, si una columna falla, las otras sigan soportando", sostuvo.
Para La Torre, la tragedia "ha desnudado múltiples problemas" en diferentes campos, pues el diseño de la estructura debió permitir que soporte el tipo de cargas generadas por la acumulación de agua u otros agentes.
Municipalidad debe ser incluida en investigación
Por su parte, Julio César Castiglioni, abogado especialista en ingeniería municipal, mencionó que la Municipalidad Provincial de Trujillo debe ser incluida en la investigación para determinar las causas del incidente por presuntamente no haber realizado una correcta inspección técnica de la obra.
De acuerdo con Castiglioni, al efectuar esta inspección, los encargados de la evaluación de la infraestructura dispuestos por la comuna podrían haber omitido fallas en su edificación.
"Es una omisión estructural. Se ha puesto menos fierro o fierro de menor calidad. Y el que debería responder por esto es el ingeniero supervisor (de la obra)", agregó.
Sobre esto, explicó que una inspección técnica debe contar con tres profesionales de la ingeniería, quienes deben cumplir con los siguientes requisitos: ser colegiado, estar habilitado en su colegio profesional y estar inscrito en el Ministerio de Vivienda (MVCS) como inspector.
Inspectores no cumplían requisitos
Sin embargo, indicó que solo uno de los tres encargados de la inspección de la obra cumplía con los requisitos. "El segundo era un ingeniero que no estaba inscrito como supervisor en el MVCS y el tercero no aparecía. Esa es responsabilidad de la municipalidad", manifestó.
Con todo esto, consideró que la municipalidad buscaría "deslindar su responsabilidad en toda esta tragedia", al no haber supuestamente realizado una correcta prueba de fuerza de la estructura ni la inspección técnica cada dos años por ley, que se sustenta con la entrega del Certificado de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones (ITSE) por parte de la autoridad edil.
Además, remarcó que desde el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Sinagerd), que otorga facultades a la municipalidad para dicha inspección, también debió supervisar si el personal dispuesto para estas inspecciones estaban capacitados o no.
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