La prevención es la medida más importante que deben adoptar las autoridades no solo con la realización de simulacros de sismos sino también con políticas públicas, planificación y otras acciones, porque nuestra zona costera está expuesta a una permanente amenaza sísmica y potencial tsunami.

El geógrafo chileno Marcelo Lagos, advirtió que la zona de subducción, el contacto, la trinchera Perú-Chile que está frente a las costas de Lima hay que mirarla como “un revólver que está permanentemente cargado y en cualquier minuto se va a disparar”, por ello, dijo, tenemos que estar preparados.

“No se debe subestimar una zona de subducción, no porque la zona central del Perú no tenga un registro histórico detallado de eventos gigantes, no quiere decir que no vayan a ocurrir”, subrayó.

Explicó que tal como han ocurrido terremotos en Ica y Pisco en el 2007, en Camaná en el 2001 o el 13 de agosto de 1868 en el sur del Perú, el lugar de estos eventos son recurrentes. “Han ocurrido en el pasado, ocurren hoy y seguirán ocurriendo en el futuro”, sentenció.

El especialista expresó que estos eventos son calculables porque hay un tope. “En el caso de un sismo más allá de 9 es difícil que ocurra en nuestro planeta, por lo tanto tenemos un escenario más o menos preconcebido. En Japón fue 9, en Sumatra 9.1, en Chile 8.8; más de mayor magnitud no hemos registrado hasta hoy día”, enfatizó.

Respecto a los tsunamis también refirió que se sabe que las máximas alturas registradas en la costa en zonas urbanas, planas y de bahía, no superan los 10 o 12 metros; sin embargo, en zonas confinadas, en bahías cerradas como el Puerto de Ilo, podría haber fenómenos de resonancia.“Las ondas del tsunami se pueden amplificar y pueden ser más grandes”, alertó.

Subrayó que las costas de Perú están permanentemente expuestas, al igual que Japón, Indonesia y Chile, a la amenaza sísmica y potencial tsunamis, por lo que se debe mirar lo que está pasando en el mundo para aprender las lecciones de estos países.

Indicó que a diferencia de un huaico que puede afectar a 20 familias, quizás hasta con víctimas, un tsunami rápidamente puede afectar a 60 asentamientos costeros en toda la costa del Perú, el sur de Ecuador y el norte de Chile, donde además la ola se propagaría por todo el Oceano Pacífico mantando gente en Isla de Pascua, Hawai, Filipinas, Nueva Zelanda y Japón.

“El concepto tsunami de origen japonés es de gran escala, son fenómenos muy peligrosos; por lo tanto, es un problema de Estado y de política pública. Implica un rayado de cancha con normas que realmente se cumplan”, recomendó.

Lagos, recalcó que se necesita relocalizar el borde costero y la infraestructura crítica. “Necesitamos relocalizar la infraestructura crítica con antenas de atención, tambores de combustible; eso se tiene que hacer con política pública, con planificación territorial, con usos de suelo y definición de densidades de habitantes”.

Finalmente, comentó que recorrió La Punta, haciendo un trabajo con la gente de Geografía de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y vieron cómo esta zona está plagada de escuelas para niños de 2 y 3 años que en caso de un evento grande no van a disponer de un tiempo adecuado para llegar a una zona segura corriendo horizontalmente si es que no lo hacen de forma vertical.

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