Presidente Martín Vizcarra gobierno 19/20
Analistas consideran que hubo poca gestión durante el periodo 19/20 de Martín Vizcarra. | Fuente: Agencia Andina

Desde julio del 2019 hasta hoy, en el mandato del presidente Martín Vizcarra sucedieron acontecimientos importantes debido a la crisis sanitaria tras la llegada del nuevo coronavirus al Perú. Aparentemente se había iniciado un concenso entre el poder legislativo y ejecutivo, tras la disolución del parlamento.

“Fue un gobierno turbulento”, asegura la politóloga María Alejandra Campos, quien además hace un balance del desempeño del Presidente en este tiempo. “Martín Vizcarra ha salido bien parado como individuo, no tan bien parado como Gobierno. Ha sabido navegar muy bien en la tempestad contra un Congreso muy agresivo, con una oposición muy fuerte y además con una crisis sanitaria sin precedentes”.

Para el analista político José Carlos Requena, su popularidad tomó un nuevo impulso con la llegada de la pandemia. Sin embargo, no hubo mayor gestión. “Llega la pandemia, por una mezcla de gestos suyos pero también de un necesidad de la gente de creer en algo. Ha ido cayendo pero en cualquier caso en este segundo tramo continuó con este déficit. Su gobierno ha sido de gestos y no de gestión".

Sin embargo, también se identifican acciones del Gobierno que resultaron positivas para la población, opina Carlos Tapia, sociólogo y analista político. “Reconozco que los viajes permanentes al interior y su interés en buscar comunicar en el momento de la lucha contra la pandemia y también su insistencia hacia las clínicas privadas para que puedan recibir a los pacientes afectados por COVID-19 ante la falta de camas UCI. Sin embargo, aún no se ha llevado a cabo esto. También resaltó su enfrentamiento frente a la coalición aprofujimorista, que lo que hacía era impedir las reformas políticas que él había propuesto. Además, con la Junta Nacional de Justicia tenían como objeto luchar consecuentemente contra la corrupción”.

Ante los constantes reclamos por la atención médica durante la pandemia, el Ejecutivo decidió que el Ministerio de Salud asumirá, como Autoridad Nacional de Salud, la gestión de acciones en la región Arequipa ante  el incremento de casos COVID-19. Para José Tello, analista político, fue una respuesta rápida del gobierno. “El gobierno no le quita la función a Arequipa sino  que se han metido con toda la caballería para hacer frente a la COVID-19 allá. Lo que me parece ha sido una buena actuación con reflejos  de Martín Vizcarra, pues no había una respuesta clara del gobierno regional mientras las muertes y contagios aumentaban. Algunos podrían decir que es intervencionismo, pero no tiene nada que ver. Somos un estado unitario”, comenta a RPP.

 FALLÓ LA GESTIÓN DEL GOBIERNO DURANTE LA PANDEMIA

En una reciente publicación del diario Financial Times, se ubica a Perú como el país con mayor exceso de muertes en el mundo durante la pandemia. Y tan solo hace algunos días se sinceró el número de fallecidos por COVID-19. Al cierre de este informe, el Ministerio de salud contaba a 18 030 víctimas mortales a causa del virus y las autoridades viajaban a Arequipa ante el aumento de contagios y muertes por el nuevo coronavirus. 

“Ha sido el gran punto débil”opina José Carlos Requena sobre la respuesta del gobierno ante la pandemia. “Martín Vizcarra ha querido cargar la responsabilidad de la pandemia a los gobiernos de los últimos 20 años, pero ya tiene más de dos años en el cargo, seguramente hay cosas que se pueden hacer. Sin duda todos los gobiernos han tenido denuncias de corrupción, pero no creo que no hayan estado sin hacer nada y aún si no hubieran hecho nada creo que tuvo 2 años como para empezar hacerlo. O hay un error de gestión, o si habiendo gestión no se traduce al beneficiario directo, hay algún problema de comunicación para el beneficiario: por ejemplo, el caso del bono”.

La exprocuradora Supranacional de Derechos Humanos, Delia Muñoz asegura que se debe responder por la falta de gestión ante la masiva pérdida de empleos durante la pandemia. Hoy, a julio del 2020, estamos en una de las peores crisis de carácter economico, y eso trae una serie de problemas sociales, La crisis economica se ha llevado los empleos formales y esa es nuevamente un problema de gestión por la forma cómo hemos afrontado el tema de la COVID-19. Pienso que ahí hay mucho por responder”, sostiene en entrevista con RPP Noticias.

 DISOLUCIÓN DEL CONGRESO Y LA AÚN COMPLICADA RELACIÓN CON EL NUEVO PARLAMENTO

El 28 de julio del 2019, en su mensaje a la nación desde el parlamento, el presidente Martín Vizcarra anunciaba una reforma constitucional de adelanto de elecciones: "El Perú reclama a gritos a nuevo comienzo", anunció. Ese era el inicio de un nuevo año de confrontaciones políticas con un parlamento de mayoría opositora. Sin embargo, el hecho que llevó a que el presidente de la Repúbica disolviera el Cogreso fue el proceso de selección de los miembros del Tribunal Constitucional por parte del Legistativo.

"El cierre del Parlamento busca dar una solución democrática y participativa a un problema que el país viene arrastrando hace más de tres años, dando fin a esta etapa de entrampamiento político que ha impedido que crezca al ritmo de sus posibilidades", afirmó el Presidente el 30 de setiembre del 2019. Finalmente, el 26 de enero se realizaron las elecciones para los nuevos congresistas.

Para José Carlos Requena, el presidente Vizcarra no dio señales de interés por mantener aliados en el Parlamento: "La relación con su bancada, es decir con Peruanos Por el Kambio, era mucho de idas y venidas. Se reunían para supuestamente limar asperezas que nunca se iban a limar. La propuesta de 28 de julio de adelanto de elecciones las saca por su cuenta, para Vizcarra pareciera que el Congreso es un espacio que puede supeditar a su voluntad y por consecuencia, lo descuida".

Respecto a su relación con el nuevo parlamento, el analista político José Tello opina que no se ha conseguido una real consenso con el nuevo Congreso. "A razón del nuevo parlamento instalado, queda claro que si bien hay una mejor relación, hay choques entre ambos poderes del estado, hay puyazos. Algo que advierte que va mucho por el temperamento y personalidad del Presidente y los parlamentarios, que son políticos, tienden a caer en una escalada".

Incluso durante la pandemia, la relación entre el ejecutivo y el legislativo no llegó a consenso. "Empieza la pandemia, y no es que el diálogo se haya establecido: cada uno avanza por su lado. Hay algunos gestos del ejecutivo que el congreso resientes y la relación se va tensando más y más, al punto que algunas semanas antes del nombramiento de Cateriano  todos los puentes entre ejecutivo y legislativo estaban rotos", añade José Carlos Requena. 

Tras la elección como presidente del Congreso, Manuel Merino, mantuvo una reunión con el Presidente Vizcarra  con el propósito de fijar una agenda común de trabajo en beneficio de los ciudadanos.
Tras la elección como presidente del Congreso, Manuel Merino, mantuvo una reunión con el Presidente Vizcarra con el propósito de fijar una agenda común de trabajo en beneficio de los ciudadanos. | Fuente: Agencia Andina

 ALTA APROBACIÓN EN ENCUESTAS Y POPULARIDAD DEL PRESIDENTE VIZCARRA

A pesar de que según la última encuesta realizada por IPSOS, el presidente Martín Vizcarra perdió 5 puntos en su aprobación, aún mantiene una de las tasas más altas respecto a otros presidentes: el 65% de los encuestados lo aprueba. Para Maria Alejandra Campos, “los resultados en su popularidad no los ha tenido ningún Presidente en los últimos 30 años”. Vizcarra aprovechó muy bien este respaldo. Entendió muy bien que para tener gobernabilidad  tenía que tener popularidad, porque el respaldo de la opinión pública era el único pilar de su Gobierno. No podía darse el lujo de no ser un presidente popular: Vizcarra entendía que había una razón pragmática detrás de ese respaldo ciudadano”.

Para José Carlos Requena, la popularidad del presidente Vizcarra es una de sus mejores armas políticas. “Este año ha sido iniciado de manera bien dramática con este llamado a elecciones, que inicia la parte final del enfrentamiento con el parlamento que termina con la disolución de este. En todo ese tramo, en términos de uno de sus capitales políticos que era la popularidad, Vizcarra empieza nuevamente a acumular una buena munición que luego dilapida. Recordaremos el pico que tenía tras la disolución del congreso, que llega al 80% de aprobación”, señala.