Foto: ANDINA (archivo)
El presidente del Consejo de Ministros, Javier Velásquez, planteó una pronta visita personal a la provincia de Islay para escuchar a los manifestantes que bloquean la carretera en Arequipa, pero lamentó que los dirigentes rechazaron la búsqueda de diálogo.

Según dijo, tuvo un diálogo telefónico con el presidente regional de Arequipa, Juan Manuel Guillén, expresándole su voluntad de viajar a Islay y conversar en torno a la protesta contra la ejecución del proyecto minero Tía María.

"He recibido dos llamadas de Guillén, y le he dicho que inclusive estoy dispuesto, pese a que no es mi estilo de trabajo, ir a Islay o Arequipa si es que me suspenden la medida de fuerza y si dejan la carretera. ¿Cuál ha sido la respuesta? No señor", manifestó.

Ante ello, informó que se dispuso que la Policía Nacional mantenga el orden en esa parte del país y que no caiga en provocaciones de los manifestantes.

Deploró, por ejemplo, que algunos sectores califiquen esta paralización como "pacífica", cuando los manifestantes se encuentran en el lugar con pasamontañas, piedras, palos y otros objetos contundentes.

"La gente dice que es una protesta pacífica, pero uno los ve con palos, con piedras, con pasamontañas, y ese es un acto de provocación. No vamos a caer en ese juego, y hemos dispuesto que, a través del Ministerio del Interior, nuestra Policía cautele la seguridad, proteja esas áreas, y no caiga en la provocación", indicó.

El jefe del gabinete ministerial puso en relieve que el Gobierno desplegó esfuerzos para prevenir esta paralización con mesas de diálogo, pero lamentablemente los manifestantes rechazaron los planteamientos.

Durante una visita de supervisión de la planta de tratamiento de agua que construye Sedapal en Huachipa, el ministro Velásquez confió en que la paralización en Islay no acabará como los hechos de violencia de Bagua, donde murieron 34 personas en actos de protesta.

"Se ha hecho varias mesas de diálogo, varias audiencias. Nosotros podemos decir es que hemos agotado hasta el último diálogo, y no se va a repetir lo de Bagua porque hemos dialogado y hemos tomado las previsiones en Islay", aseveró.

De igual manera, criticó que "algunos funcionarios pagados por el Estado tengan una visión restringida" y consideren que solo un sector de la población en Islay tiene derechos humanos, sin considerar que los perjudicados por el bloqueo de vías también tienen esos derechos.

En todo caso, reiteró que el Gobierno se encuentra dispuesto a dialogar si es que los manifestantes suspenden la medida y desbloquean las carreteras.

Por otro lado, respaldó la posición del presidente de la República, Alan García, quien adelantó que "no se casará con nadie" si se descubre que algún funcionario del Estado se encuentra involucrado en actos de corrupción.

"(El dignatario) ha dicho que cualquier funcionario, cualquiera de nosotros, por cercano que trabajemos con él, cualquiera que defraude su confianza, a través de una investigación se determine que indebidamente se utilizaron los recursos del Estado o la función que se nos encargó, obviamente que él no se casará con nadie, y me parece muy bien. Y respaldo la posición del Presidente", dijo.

Finalmente, respaldó la labor del director general de la Policía Nacional, Miguel Hidalgo, ante algunos cuestionamientos a su labor de investigación de los archivos de audio incautados a la empresa Business Track, denunciada por interceptación telefónica.

"El Gobierno ha dicho que el general Hidalgo es un funcionario honorario, que ha trabajado bien en la Dirandro, y ha desmantelado a varias organizaciones del narcotráfico", finalizó. Andina