Jacqueline Cecilia García Rodríguez (Podemos Perú, María Céspedes (Frepap), Angélica Palomino Saavedra (Partido Morado), Irene Carcausto (APP) y Mirtha Vásquez (Frente Amplio). | Fuente: Congreso/Facebook

En medio de la pandemia por el COVID-19 y bajo estado de emergencia nacional decretado por el Gobierno, los 130 congresistas juraron a su cargo para completar el periodo 2020-2021. Entre este grupo, están las 33 mujeres parlamentarias que fueron elegidas en los comicios extraordinarios.

RPP Noticias conversó con cinco congresistas que representan a las bancadas de Podemos Perú, Frente Popular Agrícola del Perú (Frepap), Partido Morado, Alianza para el Progreso y Frente Amplio. Sus testimonios son claves para entender el reto que significó participar en política en un país con altos niveles de desigualdad de género.

Jaqueline Cecilia García Rodríguez (Podemos Perú)

“Si una mujer piensa entrar en política, que se prepare para mil decepciones: para que la ninguneen, la humillen, para que le digan ‘anda lee’ o ‘anda prepárate’, pero que, aun así, siga creyendo en ella”, dice la parlamentaria representante de Lima, Jaqueline García.

La congresista de Podemos Perú contó que a los 15 años visitó el Parlamento junto a un grupo de compañeras de colegio para recibir una condecoración, luego de ganar un premio a nivel de Sudamérica en Ciencia y Tecnología. Asegura que cuando llegó al Parlamento vio una realidad muy distinta a la de Concepción (Junín), lugar donde ella nació y creció.

“Cuando ingresé, vi a distintas mujeres jóvenes empoderadas que yo en Concepción jamás había visto. Mayormente yo veía a las mujeres en la chacra y no tenía idea de que las mujeres podían desarrollarse en otros aspectos. Siempre tuve la visión de volver a Lima”, contó. “Así nace el sueño de llegar algún día al Congreso”, añade.

En un país “tan machista” como el Perú, ella encuentra el espacio político como un terreno “muy hostil” para las mujeres, por lo que distingue de “valientes” a las mujeres que deciden tomar este rumbo. “Los hombres disminuyen tus capacidades. Cuando eres mujer y estás en política, se te observa todo: peinado, zapatos, si te hiciste la manicure. Con los hombres no ocurre eso”.

García Rodríguez admira el rol político que Beatriz Merino tuvo al frente de la Defensoría del Pueblo. “Yo que vivía en provincia, sentía por primera vez la voz de una mujer fuerte en defensa de los que menos tienen”, indicó.

Para la parlamentaria, lo que falta es dar oportunidades para que más mujeres ocupen puestos en el espacio político: “mujeres valiosas hay muchas, las hay por todos lados”. Por eso considera clave que se tome la decisión “real e inmediata” de aprobar la paridad para las elecciones del 2021.

“Me gustaría levantar la voz para que la paridad sea una realidad. Si vamos a hacer reformas electorales, también debemos hacer reformas que puedan dar mayores posibilidades a las mujeres. Eso es decisión política. Ahí vamos a ver cuántos están de acuerdo”, señala.

María Céspedes (Frente Popular Agrícola del Perú-Frepap)

¿Qué llevó a la congresista Céspedes a participar en política? La vocera de la bancada de Frepap contó que desde niña ha vivido las carencias de su entorno y fue testigo de cómo los vecinos de Carabayllo se organizaron para la construcción del cerco perimétrico de su colegio, I.E. N° 2051.

“Comprendí que tenía que poner mi granito de arena en las soluciones de nuestras necesidades. La educación era la esperanza por ello fui presidenta de la APAFA de la I.E. 2051 José María Arguedas en el distrito de Carabayllo”, cuenta para este informe.

La legisladora sostuvo que la sociedad peruana se acostumbró a que los políticos fueran solo hombres, aunque cree que la brecha en estos momentos “es mínima” y que las mujeres ya pueden participar en igualdad de oportunidades. “El ambiente no es fácil. Es un reto constante para la mujer estar en democracia, en igualdad de derecho”, dijo.

La parlamentaria del Frepap enumeró los valores que las mujeres deben desarrollar para incorporarse al debate político: “Disciplina, honradez, transparencia, que actúen con sentir social por los que menos tienen y que trabajen por el lugar donde viven”.

Mirtha Vásquez Chuquilín (Frente Amplio)

“La cancha - en general- es hostil, pero para las mujeres lo es aún más. Tenemos una serie de estereotipos sobre nosotras que se usan para atacarnos”, dice la parlamentaria Mirtha Vásquez, representante de Cajamarca por el Frente Amplio.

La abogada ha trabajado mucho tiempo en la defensa de los derechos humanos en su región y aceptó la invitación del Frente Amplio para postular en las elecciones del último enero. “Consideré esa posibilidad, teniendo en cuenta que muchos de los cambios que hacen falta en el país dependen de decisiones políticas”, detalla.

“Miraba mucho las necesidades de intervenir, de hacer cambios, esa fue mi principal motivación”, agrega.

La parlamentaria señala que las mujeres reciben una sobrecarga de trabajo al sumar el quehacer político a sus actividades diarias. En su caso, cuenta que ella ha podido desempeñar exitosamente esta faceta porque cuenta con el apoyo de su pareja y sus hijos.

“Tengo la suerte de tener un soporte de mi pareja que tiene claro que yo me estoy dedicando a otro tipo de labores. Mi trabajo es más en el campo público. En general hay una sobrecarga para cualquier mujer”, señala.

Una mujer política que admira Vásquez es María Elena Moyano, porque “es una lideresa popular que viene de los sectores empobrecidos que decide llevar una lucha política”. La parlamentaria encuentra inspirador el ejemplo de Moyano por su conciencia social.

Para la parlamentaria, un común denominador de las mujeres que participan en política, más allá de las diferencias ideológicas de cada una, es que existe un gran interés por “intervenir en este espacio que tradicionalmente estaba destinado para los hombres”.

Angélica Palomino Saavedra (Partido Morado)

“Muchas personas van a murmurar sobre nosotras, sobre nuestro comportamiento, pero yo les diría a las otras mujeres que sigan porque necesitamos a más mujeres”, aconseja Angélica Palomino, representante de Piura por el Partido Morado.

La también abogada ha trabajado en la administración pública y su constante interacción con gobernadores, prefectos, regidores y alcaldes hizo que le atrajera la política. “Había muchas decisiones políticas que se tomaban, algunas buenas y otras malas. Ahí fue naciendo mi relación con la política”, señala.

Cuenta que en el 2016 se enroló con Todos por el Perú, entonces plataforma política de Julio Guzmán y participó en las elecciones generales de ese año hasta que el Jurado Nacional de Elecciones los sacó de carrera. Palomino no se desvinculó de la política y fue una de las fundadoras del Partido Morado y actualmente tiene un cargo en la dirigencia departamental del partido.

Al igual que su colega Mirtha Vásquez, Palomino reconoce el apoyo brindado por su familia, quienes respaldan su trabajo político. “En estos momentos ser mujer y política no es tan fácil”, admite.

Palomino encuentra que una diferencia de hacer política en las regiones es “la libertad que los hombres tienen”. Por ejemplo, cuenta que para hacer campaña es necesario que las mujeres viajen y permanezcan un par de días al interior de las provincias, algo que para cualquier mujer es duro. “No todos los esposos están de acuerdo y cuando es repetitivo no les gusta, ellos prefieren que sus esposas estén en casa”, indica.

En esa línea, se ha cruzado con esta justificación generalizada de las mujeres para evitar pisar el terreno político. “Algunas dicen, ‘Yo no puedo entrar en política, qué va a decir mi esposo, mi vecina’ o sino dicen, ‘van a pensar que estoy abandonando a mis hijos, mi hogar’”.

Palomino se sincera al señalar que luego de ser parlamentaria, le gustaría seguir tentando otros cargos de elección popular como el de gobernadora o alcaldesa: “Quisiera seguir haciendo política, me gusta escuchar a la gente”.

Irene Carcausto Huanca (Alianza para el Progreso)

“No tengo miedo, si hay miles de persona, y me dicen que esté frente a ellos, yo estoy ahí”, dice la parlamentaria representante de Puno, Irene Carcausto.

La docente cuenta que desde muy niña mostró interés en participar en cargos de representación. Por ejemplo, participó en la junta directiva de su escuela y también fue brigadier en su sección. “Me encantaba dirigir, eso me nacía”, recuerda.

Esa motivación siguió en sus años de educación superior donde fue parte de la directiva estudiantil. Cuando comenzó a trabajar como docente en los institutos públicos de Puno, siguió vinculada al trabajo político en organizaciones de base.

“Fui secretaria de base, luego de la provincia, luego fui nombraba en la secretaria de la región. Me encanta la política”, cuenta y agrega: “Por eso -de corazón- me gustaría que otras mujeres entren a la carrera política, las mujeres sí podemos, estamos preparadas para poder dirigir”.

Carcausto también resalta el respaldo de su familia a su trabajo político y reconoce que por momento ha sentido “un poco de culpa” al no poder pasar todo el tiempo con ellos. “He estado haciendo política y veo que mi familia me entiende y ahora ellos están contentos [por mi elección]”, cuenta.

La parlamentaria Carcausto menciona que tiene como referente político a las mujeres dirigentes de la zona rural de Puno. “Las dirigentes que conozco se podría decir que están escondidas, pero han participado en distintos eventos como la toma de tierras”.

Su condición de docente bilingüe le ha abierto puertas a nivel regional y nacional. Sin embargo, no ha impedido que escuchara comentarios como “¿qué va a poder una mujer?” durante la campaña electoral.

Ello en lugar de desanimarla, la impulsaba a prepararse aún más: “En los debates quería sobresalir y en las exposiciones salía airosa. Me preparaba muy bien para los debates”.


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