Pedro Castillo
Pedro Castillo asumió como presidente el 28 de julio, luego de ganar la segunda vuelta de las Elecciones 2021. | Fuente: Andina

Los balances son sanos y necesarios en democracia. Si bien no necesariamente arrojan resultados, sirven para tener una imagen temprana de la capacidad de gestión de un presidente y marcar el rumbo de su gobierno en el futuro. La principal característica de los primeros cien días del gobierno del presidente Pedro Castillo, coinciden los especialistas, tiene que ver con priorizar su discurso de propuestas, pero no poder traducirlo en acciones concretas que impacten en los peruanos.

Los primeros 100 días de Pedro Castillo como presidente coinciden con el voto de confianza que debe recibir de parte del Congreso la Primera Ministra Mirtha Vásquez. Un hecho que podría ser anecdótico, pero que sin duda no deja de ser paradójico si tenemos en cuenta las fricciones entre el Ejecutivo y Legislativo en las últimas semanas.

Los analistas destacan que desde el Ejecutivo se han puesto en agenda importantes temas como la Segunda Reforma Agraria, así como la Reforma Tributaria, Laboral y la masificación del Gas de Camisea. estos son aspectos positivos, aunque todavía estén con expectativa de ser implementados.

Para este informe contactamos a cinco especialistas que compartieron sus impresiones sobre las principales características de estos primeros 100 días de gobierno, cuánto se ha avanzado, así como sus retos y oportunidades.

1. ¿Cuál consideras que ha sido la principal característica de los primeros 100 días del gobierno de Pedro Castillo? ¿Por qué?

Paula Távara, politóloga: La mayor característica de estos primeros días ha sido la dificultad para tomar decisiones, para afrontar las crisis políticas [de Pedro Castillo]... estoy pensando en su liderazgo, el silencio, la percepción de baja intensidad en su gestión presidencial. Y luego, en cuanto a su gestión gubernamental, hay dos momentos muy claros: uno de confrontación y cercanía con Perú Libre que lo debilitó y un segundo intento a partir del gabinete de Mirtha Vásquez que parece orientado al diálogo. Pero aun así parece que le cuesta darle fuerza. Poca acción, demora en tomar decisiones, en algunos contextos radicalidad y en otros más bien calma... creo que hemos visto una gestión errática en la que cuesta tener claro cuál es el horizonte.

Carlos Meléndez, politólogo: El gobierno de Pedro Castillo tiene muy poco que mostrar en sus primeros 100 días, en los que más allá del plano discursivo, de promesas pomposas como la Segunda Reforma Agraria o como una Reforma Laboral con 19 puntos, en términos concretos ha habido poco cumplimiento específico de políticas públicas. Hay elementos positivos sin duda, la continuación de la vacunación de la COVID-19 en el sector Salud es uno de ellos, pero son básicamente procesos que vienen del gobierno anterior.  La principal característica es una combinación de amateurismo y radicalismo (...) también porque parte del ejecutivo son políticos con muy poca experiencia que tienen una curva de aprendizaje política que les está pasando factura. A pesar de esta debilidad ha logrado imponer los términos de discusión en estos primeros 100 días y ha puesto a todo el país atento a temas como la Asamblea Constituyente, la reforma agraria, la reforma tributaria, etcétera. Esa es la paradoja de estos primeros 100 días: débiles, novatos, pero con un radicalismo que les permite poner los temas de agenda.

Liubomir Fernández, analista político: La principal característica del gobierno de Pedro Castillo es que es un gobierno débil. De buenas intenciones, pero fácilmente 'hackeable', fácilmente doblegable. Sus ideas han quedado solo en el discurso. Pedro Castillo se ha develado como un presidente débil, no ha demostrado tener el carácter para poder concretar lo que podría ser positivo en su gobierno, sin que eso signifique ahuyentar la inversión, pretender ser un gobierno comunista o socialista.

Cynthia Cienfuegos, miembro de Transparencia: Este periodo ha estado muy marcado por la incertidumbre y el silencio. No se ha percibido un rumbo claro en el gobierno respecto a lo que se quiere hacer y cómo se quiere hacer. Ello muestra una ausencia de liderazgo político y de comunicación durante este periodo. Nos hemos encontrado con discursos muy positivos pero acompañados de decisiones muy malas. Un ejemplo son los nombramientos en puestos clave de personas con graves cuestionamientos. Esas contradicciones han debilitado la confianza de la ciudadanía, han generado mayor confrontación y afectado la percepción de crecimiento económico en nuestro país.

Omar Awapara, politólogo: Este es un gobierno débil, que no ha resistido, que no ha cosechado triunfos y que más bien, por esa debilidad, ha tenido varias derrotas en el Congreso y también frente a la opinión pública. Es un gobierno que llega como una coalición y que ahora se está quebrando. Es un gobierno errático, con algunos nombramientos acertados, pero otros equivocados, y todo suma a que sea un gobierno impopular.

2. ¿Cuánto consideras que se ha avanzado (o no) si tenemos en cuenta las propuestas del discurso que ofreció el presidente el 28 de julio cuando asumió el mando?

Paula Távara: El gobierno ha avanzado muy poco, quizás hasta más simbólicamente si partimos del mensaje del 28 de julio. Por dos razones: por un lado la capacidad, que se está construyendo aún, que está siendo lenta en instalarse en la gestión de gobierno. Pero además también hubo dificultades y trabas que los otros actores políticos de oposición colocaron y que hizo difícil que esta gestión se dedique a la política pública. No hemos visto grandes avances aún.

Carlos Meléndez: Se ha avanzado discursivamente. [El gobierno] ha planteado una reforma tributaria (que queda en cancha del Congreso si le otorgar o no las facultades), ha propuesto una reforma laboral que está siendo evaluada. Es decir, en 100 días, para un gobierno novato, quizás los avances son importantes, pero en el plano discursivo, enfatizo. Ahora, quien ha avanzado más en estos días es Vladimir Cerrón y Perú Libre. La recolección de firmas para convocar a una asamblea constituyente es quizás el hecho político más importante de fin de año o inicios de del próximo año y aunque es independientemente del gobierno, no cabe duda que forma parte del impulso de la victoria de un político como Pedro Castillo.

Liubomir Fernández: Creo que no se ha avanzado nada. Siendo el presidente la máxima autoridad política no ha hecho una reforma del sector Salud, todo es más de lo mismo. Las regiones no sienten en este momento que Pedro Castillo esté gobernando y que sus políticas se estén aplicando. No perciben que en el tema de Salud haya mejorado, en el tema del gas tampoco. El presidente se está demorando en volver tangibles sus ideas y eso le va a pasar factura en un tiempo muy corto. Nuevamente estamos pecando de tener un presidente con buenas intenciones pero de pocos hechos. Pedro Castillo se ha mostrado como un presidente de muy buenas intenciones, de pocas acciones y de mucho verso.

Omar Awapara: Es poco lo que se ha avanzado. Mucho más se ha avanzado a nivel simbólico, del discurso, con temas como la nacionalización/estatización/masificación del Gas de Camisea y la Segunda Reforma Agraria, que estuvieron presentes en este plan actualizado que lanzaron en campaña y que tenía como horizonte los primeros 100 días. [Son temas que] están un poco en agenda, sobre todo a nivel simbólico, pero no hay nada concreto.

3. Cumplidos sus primeros 100 días de gobierno, ¿qué retos, oportunidades o desafíos consideras que el Ejecutivo tiene al frente?

Paula Távara: Sigue siendo un reto tener una agenda clara de prioridades por parte del gobierno y que decida tener a las personas idóneas para cumplir con esas prioridades y con esas promesas de gobierno. Eso todavía no lo estamos viendo a pesar de lo que se haya dicho. A pesar de la presentación de una Segunda Reforma Agraria no hemos visto avances en ella, no hemos visto que estos temas se conviertan en prioridad y, por tanto, no parecen ser el signo que marca la gestión del presidente Pedro Castillo en los primeros días de su gestión. Creo que sí tiene una oportunidad vinculada a la buena gestión que se ha hecho en las últimas semanas de conflictos sociales, con una gestión distinta, con el liderazgo de la ministra de Cultura, que es una figura que podría ayudarle a formar estos engranajes. Pero todavía, de nuevo, estamos empezando. Habrá que ver si eso se logra cuajar o pierde peso por la lentitud de las políticas que se tomen.

Carlos Meléndez: El gran reto es definir cómo concretar esa promesa de un gobierno de izquierda, ese discurso político de mayor redistribución, de 'no más pobres en un país rico', en términos concretos. Es decir, cómo hacemos que este gobierno, con un discurso político, sea acompañado por las medidas tecnocráticas correspondientes. Y eso no va necesariamente solo por tener una mayor recaudación tributaria, sino por disminuir los niveles de informalidad que hay en el país para mejorar la eficiencia del Estado en todo el territorio. ¿Cómo este gobierno puede pasar de un discurso político de izquierda a tener políticas sociales de izquierda, sin perderse en el rollo, sin exagerar el discurso, sino mostrando hechos concretos? Ese es el mayor reto que lleva por delante el gobierno de Pedro Castillo.

Cynthia Cienfuegos: El principal reto es tener una ruta clara de lo que se quiere hacer y cómo se quiere hacer. Eso implica tener coherencia entre el discurso y lo que se hace en la práctica, así como contar con el equipo humano idóneo para realizarlo. Además, ese equipo debe cumplir las exigencias dispuestas en el marco legal.

Liubomir Fernández: Los más grandes desafíos que tiene el presidente es hacer proyectos, obras, leyes, cambios, reformas que beneficien a la ciudadanía… salir de Lima no significa solamente ir y hacer un mitin y usar discursos de campaña, sino salir con hechos concretos y que la ciudadanía empiece a sentir que las cosas están cambiando. No hay presidente sin ciudadanía que lo legitime.

Omar Awapara: Por el hecho de que es un gobierno débil, errático, impopular, tiene un desafío enorme. Tiene que tratar de consolidarse, tiene varios frentes abiertos. Tiene varios cuestionamientos a algunos ministros como el de Educación. El control político de parte del Congreso va a continuar, sin duda. Y por otro lado, en parte por el nombramiento de personas que no están calificadas para el puesto, han tenido un problema a nivel de conflictos sociales y ahí hay expectativas de sectores de la población que esperaban más de este gobierno y no han visto eso en la realidad. Creo que los problemas que hemos visto en Chumbivilcas, en el Corredor Minero Sur y de manera inédita en Ancash, Antamina, habla también de un descontrol por ese lado. Y si continúan cometiendo la cantidad de errores no forzados que se han cometido hasta este momento, tienen un reto enorme.