Pedro Cateriano defendió nuevamente la designación de Martín Ruggiero a la cartera de Trabajo.
Pedro Cateriano defendió nuevamente la designación de Martín Ruggiero a la cartera de Trabajo. | Fuente: Composición

Pedro Cateriano, nuevo presidente del Consejo de Ministros, defendió la elección de Martín Ruggiero al cargo del ministro de Trabajo y rechazó la difusión de supuestos chats en donde se acusaba al abogado de 32 años de emitir mensajes racistas. 

En conversación con Enfoque de los Sábados, el político precisó que el titular de la cartera es "completamente competente" para ocupar el puesto pese a su inexperencia en el sector público. 

"Lo propuse porque creo que el político tiene que dar mensajes y la presencia de los jóvenes en la acción gubernativa es fundamental para el desarrollo del sistema democrático. Una de las razones del descrédito, el desgaste de la democracia peruana es que muchos políticos se entornillan y no dan oportunidad a los jóvenes", expresó. 

Acerca de los supuestos chats, a los que el mismo Ruggiero señaló que eran falsas, Cateriano precisó que esta difusión únicamente tiene el fin de "hacer daño". 

"Realizar campañas en base de falsedades o de documentos grotescamente editados para hacer daño, me parecen que también forman parte de esta nueva realidad de las redes sociales que no tienen ningún reparo para, con total impudicia, crear documentos falsos para denigrar", comentó. 

Desde el Congreso de la República, el paralamentario Jim Ali Mamani solicitó el jueves información al presidente del Consejo de Ministros, sobre la hoja de vida del ministro de Trabajo, Martín Ruggiero, y su relación con un estudio de abogados que habría asesorado a la empresa Odebrecht.

A través de un oficio, el parlamentario de Unión Por el Perú consultó al titular de la PCM cuál fue el motivo para eliminar la información de condición de Ruggiero Garzón como abogado asociado del estudio Payet Rey Cauvi Pérez.

Además, el parlamentario de UPP señaló que espera una "correción inmediata" de lo que calificó como "desatino" al inicio de la gestión de Pedro Cateriano.