Así luce el ingreso al hotel Henn Na, en Japón
Así luce el ingreso al hotel Henn Na, en Japón | Fuente: Hotel Henn na

Los robots han llegado a un mundo que erradicará las tareas rutinarias, y muchas de esas actividades se encuentran en el rubro “hotelería”. Servicio a la habitación, limpieza y hasta la recepción se han convertido en actividades realizadas por dispositivos específicamente diseñados con esos fines. Sin embargo, la utopía robótica en el turismo tuvo un preocupante traspié en un hotel de Japón, que tuvo que mandar al retiro prematuro a más de 100 máquinas automatizadas por perturbar la tranquilidad de los visitantes.

La historia se centra en el Hotel “Henn na” (se traduce como “Hotel Extraño”) en la ciudad de Sasebo, al extremo sur de Japón. Este hotel, que abrió puertas en 2015, decidió apostar por la tecnología para atender a los huéspedes y puso a trabajar a 247 robots en todos los ambientes. Ojo, no cualquier androide humanizado. Uno podía encontrar un Velociraptor en la recepción, una muñeca con reconocimiento de voz y hasta pequeños vehículos porta equipaje son parte de una parafernalia futurista en un complejo que cobra desde 9000 yenes la noche (aproximadamente 82 dólares al cambio).

El problema surgió cuando la administración se dio cuenta que muchos robots requerían asistencia humana. En algunos casos, los robots no eran capaces de obtener copias de los pasaportes, o reaccionaban en medio de la noche con ruidos dentro de las habitaciones tras escuchar los ronquidos de un huésped. Esto, evidentemente, empeora la experiencia del usuario en varios niveles. Por esa razón, Takeyoshi Oe y Hideo Sawada, representantes del hotel, decidieron retirar a la mitad de estos dispositivos, y abrir plazas laborales a huamnos para cubrir las vacantes.