Greta Thunberg
El documental "Soy Greta" de National Geographic explora la historia alrededor de la activista medioambiental sueca Greta Thunberg. | Fuente: National Geographic

En 2018, Greta Thunberg, una activista medioambiental sueca de quince años, decidió iniciar una huelga escolar sentándose todos los viernes fuera del Parlamento en Estocolmo para exigir a los líderes acciones concretas contra el cambio climático. Poco a poco, otros se sumaron a su campaña, dando inicio a un movimiento mundial.

Este sábado 5 de diciembre, a las 9 p.m., National Geographic estrena el documental “Soy Greta”, dirigido por el director sueco Nathan Grossman, que ofrece una mirada íntima, reveladora e inspiradora sobre el recorrido que convirtió a una adolescente en un icono internacional de la lucha contra el cambio climático.

Con material inédito, “Soy Greta” se filmó bajo el estilo del “cinéma vérité” y con el apoyo de la familia Thunberg. Las cámaras captan las reuniones de Greta con dirigentes gubernamentales, sus apariciones en público y las protestas a nivel mundial, pero también su vida fuera del ojo mediático: con su familia en su casa, escribiendo apasionados discursos y tratando de adaptarse al estrés que le produce los viajes constantes, el escrutinio público y el ser el rostro de una causa.

"Me gustó mucho el documental y pienso que da una imagen realista de mí y de mi vida diaria”, sostuvo la activista en un comunicado a la prensa. “Espero que los que lo miren puedan entender finalmente que nosotros los jóvenes no hacemos huelga escolar para divertirnos. Protestamos porque no tenemos alternativa”, añadió.

TRAS LOS PASOS DE LA ACTIVISTA

Diagnosticada con síndrome de Asperger, Greta Thunberg impresionó a todo el mundo. Desde los delegados de las Naciones Unidas hasta al papa Francisco y las grandes estrellas de Hollywood, su conocimiento de los problemas relacionados al cambio climático y su absoluta e inquebrantable dedicación sorprendieron a propios y ajenos.

Sin embargo, a la par que su popularidad, también creció su frustración hacia los políticos que no recogen sus advertencias sobre el cambio climático. Para alguien que le gustan las rutinas y valora la soledad, la impredecible agenda y la visibilidad mundial tienen un costo. Svante, el padre de Greta, la acompaña en sus viajes y se preocupa con las palabras de odio –incluso las amenazas de muerte– que provienen de comentaristas, políticos y personas que niegan el cambio climático.

“Pasaron muchas cosas desde que empecé con la huelga escolar, pero lamentablemente todavía estamos en foja cero”, dijo la joven activista. “Los cambios y el nivel de conciencia necesarios no se ven por ninguna parte en la actualidad. Lo único que pedimos es que la sociedad trate la crisis climática como una crisis, y que nos brinde un futuro seguro. Creo que el documental muestra lo lejos que estamos de eso ahora. Muestra también que la urgencia del mensaje científico no se está entendiendo”, agregó.

Dado que Greta no viaja en avión por el impacto ambiental que genera, el documental también registra el agotador viaje de dos semanas que hizo en velero para asistir a la Cumbre sobre la Acción Climática de la ONU en Nueva York (EE.UU.). En la actualidad, su movimiento ‘Fridays For Future’ ya ha organizado huelgas por el clima en todos los continentes con la excepción de la Antártida. Como dijo en la ONU: “El mundo se está despertando y el cambio va a venir, les guste o no”.