Lisboa | Fuente: Flickr

En la ciudad de Lisboa, cada fachada es una obra de arte. Ubicada al oeste de Portugal, con una población de más de 500 000 habitantes, es una de las capitales europeas más cálidas. Durante la primavera, los días son soleados y la temperatura puede alcanzar los 28°C y, en invierno (julio, agosto), los días se tornan lluviosos y con viento, sin embargo, rara vez la temperatura baja menos de los 5°C.

Quienes la visitan la recuerdan por siempre, pues esta ciudad se caracteriza por ser una de las más acogedoras de Europa Occidental, por poseer pequeñas casitas con balcones repletos de flores, edificios multicolores y por sus calles empinadas, por las que, seguramente, te animarás a caminar sin rumbo fijo, solo con el ideal de dejarte enamorar por esta antigua ciudad.

Si planeas un viaje a Europa este 2019, Lisboa será un destino obligatorio. Aquí, 10 razones para visitarla.

1. BELÉM: LA ENTRADA AL NUEVO MUNDO

Sin duda, esta antigua construcción militar situada a orillas del río Tajo simboliza la esencia de Lisboa. Sirvió como defensa de los invasores en el estuario del río; posteriormente se utilizó también como una cárcel para presos políticos y, más tarde, como centro de recaudación de impuestos para ingresar a la ciudad.

La Torre de Belém fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en el año 1983. | Fuente: Flickr

Definitivamente, la decoración exterior es lo que más resalta de esta torre. Se pueden observar cuerdas esculpidas en piedra, la cruz de la Orden de Cristo y elementos naturalistas, como un rinoceronte, elaborado en alusión a los descubrimientos en ultramar.

2. ALFAMA, EL BARRIO MÁS ANTIGUO DE LISBOA

Considerado como el barrio más seguro de Lisboa, Alfama es famoso por sus deliciosos restaurantes, sus románticos miradores y sus casas de fado, lugares íntimos y discretos en los que se puede disfrutar lo mejor de la música portuguesa.

Se recomienda empezar al recorrido subiéndote al tranvía 28, en la Plaza de Martim Moniz, y bajar en la parada frente al Panteón Nacional, que reconocerás de inmediato por su gran cúpula. Desde ahí deberás bajar el dirección al río hasta llegar al mirador das Portas do Sol, que te ofrece una de las vistas más impresionantes de Alfama.

Si paseas por el barrio un martes o sábado, encontrarás la Feria da Ladra, una suerte de mercado callejero en donde encontrarás toda clase de antigüedades. | Fuente: Flickr

Justo al lado se encuentra el Mirador de Santa Lucía, cuyas paredes están cubiertas de azulejos desconchados. Al sentarte en uno de los bancos de piedra, podrás disfrutar de la música que ofrecen los artistas callejeros.

3. TRANVÍAS ANTIGUOS

No solo constituyen el principal medio de transporte para los lisboneses, sino también una de las atracciones turísticas más importantes de la ciudad. La red, compuesta por cinco rutas y 58 tranvías, posee 40 vagones tradicionales de color amarillo, siempre presentes en las postales de Lisboa.

Un billete sencillo en estos tranvías tiene el costo de 2,90 euros. | Fuente: Flickr

Hechos a base de madera, se abren paso entre las empinadas y angostas calles desde 1901, año en el que se inauguró la primera línea de Cais do Sodré a Algés. La red se construyó a partir de las líneas de los denominados “coches americanos”, que eran tranvías tirados por caballos.

4. HERMOSAS PLAYAS

Lisboa cuenta con algunas de las más bellas playas de todo Portugal pero, para recostarte sobre su arena clara o practicar algún deporte acuático, deberás ir hacia el oeste de la ciudad, hasta Cascais. Es posible llegar a ellas por la Marginal, carretera que va desde Lisboa a Cascais, paralela al río Tajo.

La playa de Guinho, también ubicada en Cascais, es la preferida por los amantes del sur y del windsurf, debido a su fuerte oleaje. | Fuente: Flickr

Entre las más hermosas destacan la Playa del Tamariz en Estoril, los Pescadores y Santo Amaro de Oreiras que, pese a su pequeña extensión, te permitirá disfrutar de todo lo que te puede ofrecer un día soleado. Otras playas famosas en Cascais son la Praia da Rainha, la Praia da Conceicao y la Praia da Duquesa, situadas una al lado de la otra.

5. LA PLAZA DEL COMERCIO

Funcionó, durante décadas, como puerta de Lisboa para el comercio marítimo con otros países y hoy es la plaza más importante de la ciudad. Fue construida tras el gran terremoto de 1755, que destruyó el palacio real que ahí se encontraba. Así, fue construida por el Marqués de Pormal en forma de U y con tres edificios que albergan oficinas gubernamentales.

En el centro de la plaza se haya la estatua de Jose I, el monarca portugués que se encontraba en el trono cuando sucedió el terremoto de 1755. | Fuente: Flickr

Si la visitas, podrás ver un gran número de autobuses turísticos y tranvías, ya que la plaza funciona como punto de encuentro para muchos lugareños. Además, podrás visitar el Café Martinho da Arcada, el más antiguo de la ciudad, frecuentado por intelectuales y poetas como Fernando Pessoa.

6. El CASTILLO DE SAN JORGE

Ubicado en la colina más alta de Lisboa, este antiguo castillo cuenta con aproximadamente 6000 metros cuadrados, que comprenden 11 torres, garitas, un foso y dos amplios patios. Construido hacia el siglo V por los visigodos, fue ampliado por los árabes en el siglo IX y restaurado por completo en 1938.

Este castillo fue clasificado como Monumento Nacional de Portugal el 16 de junio de 1910. | Fuente: Flickr

Su mejor época llegó, sin embargo, más tarde -a mediados del siglo XIII hasta principios del XVI- cuando se encontraba ocupado por los reyes de Portugal. Al visitar este lugar, aprovecha también para recorrer su pequeño museo y restaurante.

7. OCEANARIO DE LISBOA

Situado en el Parque de las Naciones de Lisboa, este oceanario es el segundo acuario más grande Europa, luego del L’Oceanogràfic de Valencia. En este lugar habitan cerca de 15 000 seres vivos, de más de 450 especies distintas.

Uno de los habitantes más populares entre los turistas son las nutrias. | Fuente: Flickr

El gran edificio posee dos plantas, que giran alrededor de un gran acuario central. En la planta superior se encuentran los animales y plantas de superficie, mientras que en la inferior se encuentras las especie marinas que habitan en las profundidades. Podrás observar tiburones, rayas, peces tropicales y mantas, entre otras especies. 

8. PUENTE VASCO DA GAMA 

Recibe su nombre de Vasco de Gama, un importante navegante portugués, y se trata del puente más largo de Europa, con 12,3 km de largo. Inaugurado en 1998, se necesitaron 3 300 trabajadores para su construcción, que lo edificaron en un periodo de 18 meses.

La mayoría de turistas prefieren visitarlo de noche. | Fuente: Flickr

Cimentado sobre el llamado Mar de la Paja, se construyó como una alternativa al puente 25 de abril, con el propósito de aliviar el tráfico del norte y sur del país. Antes de empezar las obras, fue necesario realizar un estudio de impacto ambiental y, además, realojar a 300 familias.

9. MONASTERIO DE LOS JERÓNIMOS

Puedes llegar hasta el monasterio con el tranvía 15, pues está ubicado en el Barrio de Belén y pertenece a la Orden de San Jerónimo. Fue diseñado por el arquitecto Juan de Castillo, quien tomó el encargo del rey Manuel I de Portugal.

Al terminar tu visita, aprovecha para pasear por el barrio de Belém y almorzar en uno de los restaurantes. | Fuente: Flickr

El estilo del monasterio es propio del renacimiento y el gótico tardío. Las capillas que lo integran, sin embargo, fueron remodeladas en la segunda mitad el siglo XVI siguiendo el estilo renacentista. Este impactante lugar es patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde el año 1983.

10. MUSEO DOS COCHES 

Si te fascinan los coches y carruajes antiguos, tendrás que visitar el Museo Nacional dos Coches de Lisboa, ya que guarda en sus instalaciones una imponente colección de carruajes, que datan de os siglos XVII, XVIII y XIX.

Inaugurado en mayo de 1905, es uno de los museos más visitados de esta ciudad. Cuenta con importantes carruajes, entre ellos, se encuentra el más antiguo de todos, que perteneció a Felipe III de España.

En el museo también encontrarás retratos y objetos de la época. | Fuente: Flickr
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