Según estudios, el  riesgo a sufrir una alergia está determinado por herencia genética o familiar, por una inadecuada nutrición o por enfermedades en los primeros años de vida.

Los expertos señalan que la alergia no tiene cura, pero se pueden controlar los síntomas con un tratamiento médico adecuado, con el consumo mínimo de productos químicos y el contacto con los pólenes alergénicos.

Las alergias aumentan en las mañanas y en las noches, produciendo varias molestias como picor e irritación en la garganta y en los ojos, estornudos repetidos, mucosidad constante en la nariz, tos seca y dificultad para respirar.

A continuación conozca algunos consejos para sobrellevar estos molestosos síntomas.