Winning Eleven - PES
Los cambios son visibles, pero la jugabilidad ha intentando ser la menos cambiante para el gusto de los usuarios. | Fuente: Composición (Konami)

El año 1995 marcaría el inicio oficial de una franquicia que, en pleno 2020 y pese a la pandemia, aún reúne de manera virtual a millones de jugadores en emocionantes partidos. El 21 de julio de ese año salió a la venta oficialmente J-League Jikkyō Winning Eleven para la PlayStation One, dando nacimiento a la ya sólida saga conocida como Pro Evolution Soccer (PES), quien está en su aniversario de plata: 25 años de creación.

Konami, empresa desarrolladora japonesa, ya había dado los primeros esbozos de su cariño por el fútbol con el exitoso International Superstar Soccer (ISS) para Super Nintendo (SNES) en 1994 con su subsidiaria de Osaka KCEO. Sin embargo, sería la subsidiaria de Tokyo, KCET, quien cargaría con el proceso de su hasta ahora producto estrella.

Los recuerdos de la niñez/juventud y la preferencia sobre el FIFA 

Winning Eleven nos regaló grandes momentos de ocio combinados a detalles que aún se recuerdan. Las clásicas salidas con amigos a los “vicios” (cabinas de consolas) para jugar partidos legendarios entre equipos que, aunque no tenían nombres oficiales, sabíamos que representaban a los más grandes del mundo. Asimismo, inolvidables soundtracks que emocionaban y carátulas que nos recordaban por qué el fútbol es el deporte rey de varias partes del globo.

Parte de esa nostalgia y gratos momentos fueron la primera piedra para el fortalecimiento de la saga hasta la actualidad.

Jhonatan Salazar “Jhona KRA”, jugador profesional del equipo de esports del club Universitario y tercer puesto mundial en el 2017, nos comenta su primera experiencia: “Mis primeros recuerdos fueron con el Winning Eleven 3. Íbamos a jugar a un local con mi hermano y, desde ese entonces, seguimos jugando al Pro Evolution Soccer… Escogía al mejor equipo de ese entonces, Brasil, y ponía a Roberto Carlos de delantero. Grandes recuerdos”.

Belén Giunta, jugadora profesional del club Argentinos Juniors, va un poco más allá. “Arranqué con Superstar Soccer. Cuando lo conocí, no lo cambié más. Lo amé y lo voy a amar siempre”.

Robbye Ron, gerente de marca de PES para Latinoamérica, por su parte, se quedó sorprendido de ver cómo un juego buscaba reflejar un deporte en las consolas: “Mis recuerdos directamente son de ver jugadores recreados con muchas similitudes en sus aspectos y jugabilidad a los de la vida real”.

Winning Eleven 3
Menú principal de Winning Eleven 3, lanzado en 1999. | Fuente: Konami

El número de fanáticos empezó a crecer con estos juegos, especialmente con el icónico Winning Eleven 3.  Pero fue la gran cantidad de juegos modeados lo que tuvo un papel importante en esta fidelización. Si ya con International Superstar Soccer, las versiones como Futbol Excitante o Fútbol Peruano 97 eran vitales, con Futbol Peruano Turbo y sus frases  se consolidó la saga en el imaginario los seguidores.  

La Selección Peruana no salió oficialmente en el juego hasta Winning Eleven 4 (1999) y el juego hizo realidad el sueño de los aficionados: ver al equipo nacional salir campeón del mundo. Por otro lado, los usuarios empezaron a crear una comunidad constante que competía en torneos locales.

Poco a poco, el juego se convirtió en una pasión que no se resistía ni al cambio de nombre. En 2001, la saga se convirtió en Pro Evolution Soccer e inició el modelo anual que hasta hoy perdura.

Esta tradición mucho más sólida que la de FIFA en el país hizo que una frase quede enmarcada en la escena: “Perú juega PES”.

Para Renzo Cordiglia, CEO de la Liga Peruana del videojuego, además del feeling detrás, también existen dos puntos extras: “Perú juega más PES que FIFA por la comunidad y el sistema competitivo que hay y otro es porque Konami se fija en el mercado peruano. El consumidor valora mucho eso”. En la edición eFootbal PES 2020, Universitario, Sporting Cristal, Alianza Lima (más su estadio), Sport Boys y la Selección Peruana fueron licenciadas oficialmente en el juego.

Para “Jhona”, la acción de Renzo como líder de la comunidad ha hecho que Perú sea plaza importante para la escena competitiva del juego, atrayendo a jugadores top de la región y otras como Europa a competencias nacionales: “Perú está en segundo puesto en Latinoamérica en torneos presenciales. Esto permite un buen nivel (de los jugadores) cuando vamos a torneos regionales o mundiales. He visto nuevos jugadores que han salido y que pueden llegar lejos. Sin embargo, las clasificaciones online aún son un punto difícil. Hay que sobresalir en online también, es el punto clave y el que más nos cuesta”.

Pro Evolution Soccer
Jhona, tercer puesto mundial en el circuito mundial en el 2017. | Fuente: Konami.

Belén vive una realidad distinta a la de nosotros ya que el posicionamiento de FIFA es mucho mayor en Argentina que el de PES. Es más, las estadísticas a nivel mundial corroboran esta supremacía del juego de EA Sports en grandes partes del mundo, siendo Perú uno de los enclaves de la compañía. Por lo mismo, pese a que el sistema online sea muy distinto al presencial y tenga "grandes deficiencias", valora mucho el poder conectarse a todo el mundo en partidos por internet. En Mendoza, donde radica, es difícil encontrar más jugadores de PES como ella.

 

Belén Giunta Panella
Belén Giunta Panella es la única representante femenina de un equipo de PES en Argentina. | Fuente: Argentinos Junior

“Jhona” refiere que FIFA es un juego que no te aburre, pero “la jugabilidad es muy distinta, algo que no gusta de la comunidad. Es algo al que debes dedicarte de lleno". En este punto, se siente mucho más cómodo con el juego. 

El presente asusta, pero hay una oportunidad para el futuro

A estas alturas, PES está en una etapa complicada. En su última edición, el juego perdió una gran cantidad de licencias oficiales de equipos top y la competencia los adquirió, dejando un enorme vacío que está intentando ser llenado con el Option File o creaciones de la comunidad.

Por otro lado, no solo sufre por eso, sino que también ha pasado por una etapa en la que sus físicas y jugabilidad son criticadas. “El PES 2020 no es tan malo como el 2014, pero te saca de quicio. Puedes defender muy bien, pero hay rebotes que no te dejan reaccionar. Alguien te puede ganar por errores del juego”, menciona Jhonatan. Belén también comparte este malestar. “Los servidores son un desastre: se cuelga, se bugea, te saca de la sala. Hay un montón de errores que te indignan y ¡te quieres morir!”

Para la edición eFootball PES 2021 que saldrá en septiembre, la cosa no cambiará en demasía. Se ha anunciado que este título tomará un 99.9% de la jugabilidad y los gráficos de la versión 2020, pero actualizará las alineaciones y plantillas de sus equipos. Este arriesgado acto busca la consagración aún para la edición del próximo año, cuando PES 2022 utilice un nuevo motor gráfico Unreal Engine, para el máximo aprovechamiento de las consolas PlayStation 5 y Xbox Series X.

El gerente de PES para la región afirma que dicho salto es su mayor desafío: “Hoy por hoy el objetivo que tenemos es sacarle el mayor provecho al tiempo de trabajo que tenemos y mostrarles la capacidad de nuestro nuevo motor”. Renzo complementa: “El reto está en enganchar y darle nuevamente ese gusto al juego. Mucha gente no juego algo porque es mejor, sino porque también está de moda. Bajo esa perspectiva, se necesita que ese runrún tome fuerza”.

Más allá de estos cambios, hay posturas que un jugador debe tomar para sobresalir. La representante argentina resume estas aptitudes para ser un buen competidor: “Sentarse, aprender, seguir jugando partidos, no desesperarse ni frustrarse, practicar y practicar y escuchar los consejos. Es un camino duro, pero mientras te guste, practiques y te informes, vas a ir creciendo poco a poco”.

25 años han pasado y la pasión sigue intacta pese a las idas y a las vueltas. El camino está cimentado y está en mano de Konami que ese cariño por la saga no se pierda. No la tiene nada fácil, pero el corazón nostálgico de millones de niños y jóvenes, ahora adultos con el mando en la mano, sigue latiendo en cada pase, tiro libre y gol que se marca en el videojuego.

Extra: Los favoritos y los peores

Renzo Cordiglia: “No voy a coincidir con los demás, pero para mí el mejor es el PES 2009, el segundo para las consolas PS3. El peor para mi es el 2014. No me gustó y creo que a nadie”.

Jhonatan Salazar: “Hay muchos juegos que me gustaron, pero le tengo más cariño al PES 2017. Cuando jugábamos torneos locales, todos jugaban con el Real Madrid y se jugaba a puro centro, pero en los regionales se escogían hasta equipos no licenciados y con el Barcelona se hacía el ‘tikitaka’. En ese PES quedé campeón regional de América y quedé tercero en el mundo. Y el peor está entre el 2014 y el 2020. Son igual de malos”. 

Belén Giunta: "No tengo un juego favorito, porque hay juegos que me marcaron. ISS es un antes y un después. Winning Eleven lo amé. PES 2011 también me encantó: a nivel juego, estética, jugabilidad y música. En el PS4, me puedo inclinar un poco por el PES 2018". "El que considero el peor fue en su momento el del 2013. Ahora, el del 2020 es terrible".

Robbye Ron: “Para mí son como los hijos. Les tengo tanto cariño a todos que es difícil nombrar uno solo como favorito. En el caso del peor, tengo uno que no llegó a cumplir con mis expectativas en el lanzamiento de la Play 3 que fue la edición 2008, pero igual termine dedicándole muchas horas”.

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