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Agua garantiza reducción de desnutrición en niños

Estas iniciativas ayudaron a reducir 7 por ciento la desnutrición crónica en el país, lo que equivale a más de 210 mil niños saludables, según el Minsa.
EFE

Las causas de desnutrición crónica infantil se revirtirían hasta en un 30 por ciento en nuestro país si se garantizara el consumo de agua potable (o apta para el consumo humano) y las condiciones de saneamiento básicas en las viviendas, destacaron los especialistas del Ministerio de Salud (Minsa).

Hamilton García, director de Promoción de la Salud del Minsa, recordó que la desnutrición crónica responde a diversos factores como el pobre nivel educativo de la madre, el bajo ingreso económico familiar, la falta de acceso a servicios básicos de agua y saneamiento, las malas prácticas alimentarias e higiene personal.

Por ello, dijo que es fundamental garantizar y promover el consumo de agua potable así como mejorar las condiciones de saneamiento, en especial, de los hogares pobres y del interior del país.

Frente a ello, comentó que el Minsa promueve el lavado de manos y acciones para mejorar los sistemas de abastecimiento de agua y la eliminación de residuos sólidos y excretas, en coordinación con los gobiernos locales.

“Una práctica tan sencilla como lavarse las manos antes de comer y después de usar los servicios higiénicos, entre otros momentos claves, evita en un 80 por ciento enfermedades diarreicas y hasta en un 70 por ciento las infecciones respiratorias agudas,”, expresó Díaz García.

Asismismo, en 20 mil instituciones educativas se realizan acciones permanentes de sensibilización y capacitación en alimentación saludable y promoción del lavado de manos, dirigidas a docentes, padres de familia, alumnos, así como a más de 35 mil agentes comunitarios de salud, a nivel nacional.

Tras indicar que estas iniciativas han contribuido a la reducción en 7 por ciento de la desnutrición crónica en el país, lo que equivale a más de 210 mil niños saludables, el especialista destacó que este índice actualmente es de 18 por ciento, a diferencia del año 2006, que representaba el 25 por ciento.