El biólogo Ernesto Berrocal comparte cuatro métodos caseros efectivos para desinfectar las esponjas de cocina, un utensilio clave en nuestro día a día, pero también un foco potencial de gérmenes y bacterias.
Aunque a simple vista las esponjas puedan parecer inofensivas, en realidad pueden convertirse en el mayor reservorio de contaminantes en una cocina, ya sea doméstica o de un restaurante. La humedad que estas acumulan crea un ambiente ideal para el crecimiento de bacterias y gérmenes, lo que aumenta el riesgo de problemas de salud.
También es común pensar que al exprimir la esponja queda limpia; sin embargo, esta creencia no es del todo cierta. Aunque eliminemos el exceso de agua, las bacterias y gérmenes pueden permanecer en su interior. Por eso, es fundamental desinfectarla adecuadamente después de cada uso para garantizar que no se convierta en un foco de contaminación y evitar riesgos para nuestra salud.
De hecho, un estudio publicado en 2024 en la revista Scientific Reports reveló datos preocupantes sobre las esponjas de cocina. En 14 esponjas analizadas, se identificaron más de 362 especies de bacterias, algunas de las cuales son altamente patógenas, como la E. coli y la salmonela.
¿Cuál es la manera correcta de usar y desinfectar una esponja?
El biólogo Ernesto Berrocal, en diálogo con RPP, explicó que, dependiendo de su frecuencia de uso en el hogar, una esponja de cocina debe ser cambiada cada semana si no es desinfectada correctamente. Si se somete a un proceso de desinfección, su vida útil puede extenderse hasta 15 días, pero después de ese período debe ser reemplazada. Además, es importante tener en cuenta que si la esponja comienza a emitir mal olor, es una señal clara de que debe ser cambiada, ya que eso indica la proliferación de bacterias que podrían poner en riesgo nuestra salud.
Si usamos una misma esponja para limpiar diferentes superficies, como utensilios, platos o incluso la propia cocina, incrementamos considerablemente el riesgo de contaminación cruzada. Esto se debe a que las bacterias y gérmenes pueden transferirse de una superficie a otra, poniendo en peligro la higiene de los alimentos y de nuestro entorno. Por ello, la recomendación es utilizar esponjas o trapos de limpieza diferentes para cada área específica, asegurando que cada zona se mantenga libre de contaminantes y reduciendo el riesgo de enfermedades.
Según Berrocal, existen varios métodos caseros efectivos para desinfectar las esponjas de cocina. El primero consiste en humedecer la esponja después de usarla y luego colocarla en el microondas durante uno o dos minutos. Este proceso asegura la eliminación del 99% de las bacterias. El segundo método es mezclar un litro de agua con una cucharada de lejía y dejar que la esponja repose en esta solución entre 3 y 5 minutos. El tercer método implica mezclar un litro de agua con 5 mililitros de vinagre, aunque este es menos efectivo que la lejía. Finalmente, otra buena opción es remojar la esponja en agua hervida por 5 minutos.
El especialista recomienda revisar cuidadosamente los productos desinfectantes disponibles para uso doméstico, ya que no todos son efectivos para desinfectar las esponjas de cocina. Lo ideal, según indica, es optar por soluciones que contengan componentes de ácido peracético. En algunos casos, también se puede utilizar dióxido de cloro en su forma comercial, que resulta ser una buena opción para eliminar bacterias y gérmenes.
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