Trabajo: Estrategias para distribuir los espacios para el retorno físico de los empleados

Aunque no existe un plan único para aplicar a todas las empresas, es importante tener en cuenta algunas consideraciones para la redistribución de los espacios en las oficina.

Aunque no existe un plan único para aplicar a todas las empresas, es importante tener en cuenta algunas consideraciones para la redistribución de los espacios en las oficina. | Fuente: Andina

A más de una semana de haberse levantado el confinamiento en Lima y otras provincias del país, muchas empresas han retomado sus actividades en oficinas, para ello vienen estableciendo los protocolos y estrategias necesarias que garanticen la seguridad de sus trabajadores y la continuidad del negocio durante estos tiempos de incertidumbre que todavía se afrontará durante los próximos meses.

Aunque no existe un plan único para aplicar a todas las empresas, es importante tener en cuenta algunas consideraciones para la redistribución de los espacios en las oficina, por ello Rudolf Giese, director de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Ciencias y Artes de América Latina (UCAL), comparte algunas estrategias que pueden ayudar a guiar a las organizaciones que enfrentan este importante desafío del retorno de miles de trabajadores a los espacios físicos de las oficinas en medio de una crisis sanitaria global.

1. Analizar la densidad para dar prioridad al distanciamiento físico

Considerar toda el área de la oficina (incluidos espacios como salas de reunión, lugares de descanso entre otros) para la planificación de los puestos de trabajo post- COVID, empleando estos nuevos espacios e identificando en el plan el reacomodo del personal que esta por retornar, respetando el distanciamiento físico seguro, reubicando al personal sobre esta área ampliada y considerando un aumento de densidad de manera gradual según las condiciones vayan evolucionando.

2. Planificar escenarios para el retorno escalonado al trabajo

Con aforos reducidos en algunos casos al 50% y por ende un limitado número de puestos de trabajo disponibles, es fundamental identificar y priorizar a los trabajadores esenciales para las actividades presenciales debido a la naturaleza de sus funciones (los demás pueden continuar con el trabajo remoto, que además ha generado buenos resultados), con estos datos las organizaciones pueden planificar el reingreso por fases a la oficina según los criterios de función.

3. Reconfigurar los espacios flexibles

Una oficina flexible es sinónimo de movilidad, un lugar donde los trabajadores se pueden desplazar y llevar sus tareas al lugar que le sea más cómodo para realizarla, es decir cuentan con espacios de disposición libre, sin embargo, en las condiciones actuales es necesario que las empresas dediquen el uso de estos espacios a una sola persona para evitar riesgos de contaminación cruzada.

4. Introducir el trabajo por turnos escalonados

Este sistema permite que más personas utilicen el lugar de trabajo según turnos pre establecidos. Con puestos de trabajo asignados a cada empleado, el distanciamiento físico se puede mantener para los que laboren en el mismo turno, haciendo que la oficina sea accesible para un mayor número de empleados a lo largo del día.

5. Planificar y comunicar protocolos de limpieza e higiene

La limpieza será prioridad para el retorno al trabajo, las oficinas deberán planificar, comunicar y aplicar protocolos de limpieza para las instalaciones y de higiene para los trabajadores. Agregar indicadores visuales, como horarios de limpieza impresos, tanto al mobiliario como a los diferentes espacios, fortalecerá la confianza del personal sobre las condiciones de limpieza y desinfección.

6. Control de ingreso a la oficina

Para reducir la posibilidad de que algún empleado pueda llevar la COVID-19 a las oficinas, las empresas deberán implementar protocolos de detección obligatorios para todos los empleados todos los días antes de ingresar a la oficina, los resultados determinaran si el trabajador puede ingresar al lugar de trabajo o retornar a casa.