Según ONU Hábitat, las ciudades han estado en el epicentro de la pandemia y el 95% de los casos se han registrado en zonas urbanas.
Según ONU Hábitat, las ciudades han estado en el epicentro de la pandemia y el 95% de los casos se han registrado en zonas urbanas. | Fuente: Copyright (c) 2020 Mila Supinskaya Glashchenko/Shutterstock.

La COVID-19 ha cambiado la forma en que llevamos a cabo nuestras actividades cotidianas como trabajar, estudiar, entretenernos en casa y también cómo nos movemos. Por ejemplo, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), durante la pandemia, los patrones de movilidad cambiaron, causando una reducción en el uso de transporte público debido a la pérdida de confianza de los usuarios.

Asimismo, las medidas de restricción influyeron en la maneras de hacer negocios sin salir a las calles, la revalorización de los espacios públicos y hasta nos hicieron pensar más en el impacto de nuestras acciones en el medio ambiente cuando, durante la primera cuarentena, se difundieron curiosos videos sobre la reaparición de animales en diferentes ciudades alrededor del mundo.

¿Qué hemos aprendido desde que inició la pandemia?

1. Es posible reducir nuestra huella de carbono

La huella de carbono es un indicador ambiental clave que refleja el nivel de emisión de gases que son parte del calentamiento atmosférico y generamos cuando realizamos actividades que son parte de nuestro día a día como alimentarnos, consumir productos, encender un foco y trasladarnos.

Por ello, durante los primeros meses de la cuarentena global por la COVID-19, en diversas ciudades de nuestro país, incluida Lima, se reportó una notable mejora en la calidad del aire debido a la inactividad del transporte urbano y nuestros cambios de hábito. Así aprendimos que mejorando y promoviendo otras formas de transporte, consumiendo alimentos de estación, incorporando el reciclaje y cuidando nuestro uso de energía eléctrica podemos reducir nuestra huella de carbono.

2. Necesitamos medidas a largo plazo

Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la reducción de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) como resultado del confinamiento es momentánea y no sustituye las acciones contra el cambio climático. De esta manera, hoy más que nunca, es relevante promover medidas que contribuyan a cuidar nuestro planeta.

Trasladarse caminando y en bicicleta es una buena alternativa para distancias cortas. En el caso de los vehículos motorizados, elegir movilizarnos tranquilos en aquellos autos de modelos más modernos, sin motores que emitan altas cargas de CO2 y con espacio para más pasajeros es una gran opción.

De hecho, según un estudio realizado por el MIT en el 2017, el uso de aplicaciones de movilidad en lugar de transporte privado, podría reducir el número de vehículos en las calles sin afectar significativamente el tiempo de viaje. Además, permitiría reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, ya que casi el 30% del tráfico en las grandes ciudades urbanas se debe a conductores de servicios de taxi tradicionales que deambulan en busca de un lugar para estacionar.

Las apps de movilidad permitirían reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Las apps de movilidad permitirían reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. | Fuente: Copyright (c) 2017 Tero Vesalainen/Shutterstock.

3. La bicicleta como medio transporte para distancias cortas

En tiempos donde es importante evitar aglomeraciones y espacios reducidos, la bicicleta se ha convertido en una buena manera para llegar a lugares más cercanos. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, su uso disminuye la posibilidad de contagio de COVID-19 en relación con el transporte público y, además, contribuye a la salud física y mental al prevenir el sedentarismo.

Sin embargo, factores como la falta de ciclo vías adecuadas y los riesgos a tener un accidente de tránsito aun desaniman a los ciudadanos para recorrer la ciudad a dos ruedas.

4. Cambios en los hábitos de movilidad

Con la pandemia nuestros hábitos han cambiado y, entre ellos, nuestra forma y razones por las que nos movilizamos. Según el Informe de Movilidad Beat: Lima en pandemia, se identifican cinco tipos de lugares a los cuales nos desplazamos durante los tres primeros meses del año: tiendas y centros comerciales, supermercados, parques, estaciones de transporte y oficinas.

En ese sentido, el estudio identificó que los supermercados son de los lugares menos afectados y menos susceptibles a la imposición de mayores o menores restricciones de movilidad por encontrarse incluso durante las inmovilizaciones totales. En cambio, los lugares con menos afluencia debido a las restricciones han sido los parques, estaciones de transporte y lugares comerciales.

Por otro lado, algunos datos interesantes sobre el movimiento de los usuarios de Beat muestran que cerca del 25% de los viajes realizados en el primer trimestre del año se realizaron en los distritos de Surco, Miraflores y San Borja. Otros distritos importantes han sido Cercado de Lima y San Martín de Porres, los cuales muestran niveles superiores a los pre-pandémicos en aproximadamente 15%, lo cual resalta los cambios en los hábitos de movilidad de las personas, que ha hecho que muchas de ellas se vuelvan usuarios de la app.

Los servicios de delivery han sido fundamentales en los sectores comerciales que tienen permitido operar con este sistema durante la pandemia.
Los servicios de delivery han sido fundamentales en los sectores comerciales que tienen permitido operar con este sistema durante la pandemia. | Fuente: Copyright (c) 2015 Africa Studio/Shutterstock.

5. Importancia del servicio de envío para los emprendedores

Muchos emprendimientos se han visto afectados por las restricciones debido a la menor afluencia de personas en los locales y tiendas. Así, el lanzamiento de servicios de envíos se convirtió en pieza clave para la supervivencia de los negocios en los momentos más difíciles y también para su recuperación económica.

De acuerdo con datos del Informe de Movilidad Beat: Lima en pandemia, este servicio sigue experimentando un crecimiento muy importante, logrando que en los tres primeros meses de este año se hayan realizado la mitad de los envíos que se realizaron en todo el 2020.