Junín: A partir de los residuos de café y cacao se pueden cultivar hongos altamente nutritivos

El emprendimiento “Linli Verde” utiliza los residuos de café y cacao que suelen ser quemados o arrojados en los ríos para cultivar y comercializar hongos comestibles. Gracias a esta técnica, los productores de Satipo generan ingresos y contribuyen al cuidado ambiental.

El proyecto ganador del Reto Bio 2019 capacita en la producción de hongos comestibles en Satipo y Lima.
El proyecto ganador del Reto Bio 2019 capacita en la producción de hongos comestibles en Satipo y Lima. | Fuente: Andina

La producción de café y cacao genera una gran cantidad de residuos como las cáscaras, cascarillas y pulpas, que terminan siendo desechados por los mismos productores. Pensando en una forma para sacarles provecho y reducir el impacto ambiental de estos desechos, el emprendimiento “Linli Verde” desarrolló una innovadora técnica de producción artesanal de hongos gourmet de alto contenido proteico dirigido a los pequeños y medianos productores de café y cacao en la provincia de Satipo.

En el proceso artesanal se utilizan los residuos orgánicos de la cadena productiva del café y cacao como insumo para el crecimiento de hongos del género pleurotus, conocidos como hongos ostra y apreciados por ser una fuente rica de proteínas alternativa a las carnes.

Los hongos ostra son apreciados por ser una fuente rica de proteínas alternativa a las carnes.
Los hongos ostra son apreciados por ser una fuente rica de proteínas alternativa a las carnes. | Fuente: Andina

Asimismo, el tratamiento de estos residuos orgánicos en el cultivo de hongos reduce la contaminación al evitar que sean quemados o arrojados a los ríos, como suelen ser desechados comúnmente en la zona de selva central.

Empoderamiento a los pequeños y medianos productores

A través de la fungicultura –actividad dedicada al cultivo de hongos en un ambiente controlado– los pequeños y medianos productores han encontrado una oportunidad para generar ingresos económicos a corto plazo y durante todo el año.

“Producimos estos hongos desde la siembra hasta la cosecha en dos semanas y media, lo que es muy atractivo para nuestros productores ya que ven los resultados en el corto plazo; es decir, una fuente más de ingreso económico para sus familias. Esto les convence de adoptar este procedimiento y convertirse en nuestros aliados”, afirma Víctor Cabana, ingeniero agrónomo y uno de los fundadores de Linli Verde.

Linli Verde compra estos hongos (frescos o deshidratados) a los productores para luego venderlos en el mercado de Lima Metropolitana. En la capital, sus principales clientes son personas que desean alimentarse sanamente, cuidando su salud y la del medio ambiente, además de algunos deportistas que buscan una mejor fuente de proteínas y vitaminas.

El tratamiento de estos residuos orgánicos en el cultivo de hongos, además, reduciría el impacto ambiental.
El tratamiento de estos residuos orgánicos en el cultivo de hongos, además, reduciría el impacto ambiental. | Fuente: Andina

Durante la pandemia, la operación presencial de Linli Verde con los productores de Satipo se detuvo y el equipo de profesionales tuvo que trasladarse a Lima. En este contexto, el emprendimiento transformó su gestión, incorporando la virtualidad para la capacitación de los productores de Satipo, de emprendedores y aficionados que deseen producir hongos en espacios reducidos como casas y apartamentos.