Retorno a clases: ¿cómo evitar que los colegios se vuelvan focos infecciosos?

¿Cuál es el riesgo de infección en las escuelas? ¿Cómo actuar ante un eventual contagio? La Dra. Ana Morán, especialista en control de infecciones y la Dra. Rosa Villanueva, presidenta de la Sociedad de Medicina Familiar, nos brindan las claves para un retorno a clases seguro y con la activa participación de los escolares.

Desde el Banco Mundial reiteran que las escuelas no representan un alto riesgo de contagios.
Desde el Banco Mundial reiteran que las escuelas no representan un alto riesgo de contagios. | Fuente: Andina

Según estimaciones del Banco Mundial, con el cierre de las escuelas por la pandemia, los menores en Latinoamérica y El Caribe han pasado de tener aproximadamente ocho años de aprendizaje a tan solo seis y medio. Subrayan además que muchos sistemas educativos no han podido ofrecer una instrucción remota que se asemeje a lo que los niños aprenden en las clases presenciales y a la que tengan acceso todos los estudiantes.

Ante este grave panorama, para este año escolar 2022, los colegios privados han empezado a regresar a clases presenciales en lo que va del mes de marzo, y la fecha máxima para que todas las instituciones públicas a nivel nacional lo hagan es el 28 de marzo, según indicó el Ministerio de Educación.

Pero ¿nos encontramos preparados para volver a las aulas? La Dra. Ana Morán, médico infectóloga y especialista en control de infecciones, y la Dra. Rosa Villanueva, médica de familia y presidenta de la Sociedad de Medicina Familiar, resolvieron en el programa Encendidos de RPP las principales preocupaciones sobre el regreso presencial a clases.

¿Cuál es el riesgo de infección en los colegios?

“Los colegios son espacios seguros. Hay estudios en múltiples partes del mundo incluyendo Norteamérica y Europa que muestran que abrir los colegios; uno, no estuvo asociado con un empeoramiento de la curva epidemiológica en la comunidad; y dos, no fueron centros de contagios. En otras palabras, incluso si la transmisión en la comunidad era elevada, la trasmisión en los colegios era extremadamente baja”, aseguró la Dra. Morán.

La médico infectóloga precisó que, debido al buen ritmo de vacunación a nivel nacional, los riesgos a un posible contagio son aún menores: “Abrir los colegios es seguro para los niños, es seguro para los adultos; especialmente, en el ámbito de un país que tiene una tasa tan buena de vacunación y que está trabajando tan duramente en dar las terceras dosis a los adultos, particularmente a los de alto riesgo”.

Asimismo, desde el Banco Mundial reiteran que las escuelas no representan un alto riesgo de contagios. Afirman que los datos de los estudios de vigilancia poblacional y de rastreo de contactos muestran que, en comparación con los adolescentes y adultos, los niños pequeños -especialmente entre los 2 a 10 años- son menos proclives a contraer COVID-19 y, a su vez, tienen menos probabilidades de transmitir la enfermedad.

¿Qué protocolo seguir en caso de contagio en el colegio?

La Dra. Morán fue certera en indicar que es innecesario cerrar los colegios en caso algún niño, docente o personal dentro de la institución de positivo. “La eficacia de cancelar el salón entero es cercana a cero. Por mucho tiempo, se estuvieron mandando a los niños con contactos cercanos a la casa y muy pocos niños [fueron] encontrados positivos (entre 2 y 30 por cada mil niños). Lo correcto sería no cerrar los salones. Acá tenemos experiencia por más de seis meses con cero trasmisión en el colegio”, señaló.

Morán añadió que los estudios evidencian que los contagios en los niños son más frecuentes al salir a jugar con amigos o yendo al cine, pero en caso de que el menor resulte positivo, lo ideal es aislarlo de la familia por un periodo aproximado de cinco días hasta que deje de presentar síntomas. Detalló que, si se trata de un niño pequeño, es necesario que una persona le haga un acompañamiento.

¿Deben realizarse pruebas de descarte contra la COVID-19 periódicamente dentro de los colegios? La médico infectóloga fue tajante: “Los niños que no tienen síntomas, no deben hacer un test diagnóstico”, aseguró.

¿Cómo estimular a los jóvenes a retomar la presencialidad?

Una de las conclusiones de la encuesta de Innovations for Poverty Action (IPA) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) realizada a 62,837 cuidadores de niños de cuatro países latinoamericanos, incluido el Perú, fue que se avecinan consecuencias para la salud mental a una escala sin precedentes entre los niños y niñas.

En ese sentido, impartir un diálogo honesto y empático con los menores en casa durante este proceso de retorno a la presencialidad es clave, sugiere la Dra. Villanueva. “Son dos años en los que nuestros hijos han estado aislados de otras personas, de otros compañeros y compañeras. Esto ha conllevado a una situación de estrés en ellos. Tenemos que ver hasta qué punto ellos están agobiados por estas circunstancias”, exhortó.

A su vez, pidió cautela al momento de conversar y monitorear la actividad y frecuencias en las redes de los hijos. “Tiene que haber una línea delgada entre la confianza que yo le doy a mi hijo y el poder estar atento a qué contenidos está observando, porque es muy difícil poder controlar estos contenidos que están en las redes”.

Sin embargo, reconoce que no se puede pedir que abandonen [el mundo digital], ya que ha sido un arma para educar en estos dos años. “Nos han ayudado las plataformas a que nuestros hijos continúen con sus estudios. Lo que podríamos hacer es organizar sus horarios para que también tengan actividades presenciales con todas las medidas de bioseguridad para que puedan relacionarse con sus congéneres”, sugirió como alternativa Villanueva.