Tragedias que se pueden prevenir: Aprovechar la información disponible para afrontar la mortalidad materna

Aunque la infección por COVID-19 ya no es la causa principal de la mortalidad materna, los casos siguen en incremento. Walter Mendoza, analista del Fondo de Población de la ONU en Perú, nos explica por qué todavía no se logra revertir este panorama y qué medidas tomar para reducir estos casos.

muerte materna
A partir del segundo semestre del 2021, el coronavirus se convirtió en la tercera causa de muertes maternas. | Fuente: ANDINA

En el 2019 el Perú registró su cifra más baja de mortalidad materna en toda su historia con 302 decesos. Walter Mendoza, analista en Población y Desarrollo del Fondo de Población de las Naciones Unidas en el Perú, detalló en el programa Conexión de RPP que las tendencias a mediano y largo plazo antes de la pandemia mostraban un favorable descenso y se venían trabajando bajo los acuerdos mundiales fijados por la ONU en el 2000.

“El Perú, en el ciclo de Objetivos de Desarrollo del Milenio, avanzó de manera importante. Sin embargo, durante la pandemia, la situación [de salud] ha venido para peor. Las muertes maternas, según el registro a través de la vigilancia epidemiológica, pasaron de 302 en el 2019 a 485 en el 2021”, advirtió.

¿Qué ocasionó el incremento de la mortalidad materna?

En el 2020, año que marcó el inicio de la crisis sanitaria mundial, 440 mujeres murieron durante el embarazo o en los 42 días siguientes al parto en el Perú. Esto representó un incremento de 45,7% respecto al año anterior. El Ministerio de Salud indicó que, hasta abril del 2021, la infección por la COVID-19 representó la principal causa de muerte en este grupo vulnerable, por encima de las hemorragias y trastornos hipertensivos.

Según la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza, durante la pandemia se tuvieron menos recursos humanos disponibles y se habilitaron pocas camas UCI para gestantes y recién nacidos. Esto resulta un panorama preocupante si se toma en cuenta que al menos el 65% de las mujeres embarazadas ingresa a UCI y tiene complicaciones.

“En primer lugar, tiene que ver con la falta de disponibilidad de los servicios. En el primer año, el cierre de servicios fue de un día para otro, el 30% de establecimientos dejaron de tener personal por razones de edad o comorbilidad. Por otro lado, el primer año no teníamos conocimiento de cómo prevenir y tratar el contagio por el COVID”, resaltó Mendoza.

¿Cómo prevenir el aumento en la mortalidad materna?

La vacunación fue un factor importante para que la infección deje de ser la causa principal de la mortalidad materna. A partir del segundo semestre del 2021, el coronavirus se convirtió en la tercera causa de muertes en este grupo. Sin embargo, esta disminución de casos de Covid-19 no representó un descenso en la mortalidad materna a nivel nacional.

Un aspecto importante asociado a la mortalidad materna es el [bajo] uso de métodos modernos de planificación familiar. En el Perú, sólo el 55% hace uso de estos métodos, cifra que va por debajo del promedio regional en América Latina, que es de 69%”, alertó el analista de la ONU en Perú. Agregó además que la mortalidad materna está territorialmente localizada. “La región nor-oriental del Perú y Puno, en el sur andino, son las regiones que presentan los mayores niveles de mortalidad materna”.

Existe una correlación alta entre el bajo uso de métodos de planificación familiar con los altos niveles de mortalidad materna en Amazonas, Ucayali, Madre de Dios, Piura y Huánuco.

Mendoza sugiere aprovechar la data sobre las regiones para formular e implementar planes de contingencia y actividades estratégicas para revertir esta situación mediante el trabajo en brigadas con promotores, agentes de salud y las municipalidades. “Ya hemos visto que, a inicios del milenio, trabajando a través de lineamientos y objetivos, se logró prevenir un mayor número de estas tragedias”, finalizó.