Ricardo Blume recibirá homenaje por los 50 años del TUC

El destacado actor recibirá distinción en la ceremonia central por su aporte al teatro peruano y latinoamericano.
TUC

Tras cumplir una exitosa temporada teatral con la obra "Natán el sabio", en México, el lauredo actor peruano Ricardo Blume regresará a Lima para el 50 Aniversario de la Escuela de Teatro de la Universidad Católica, que le rendirá un merecido homenaje por su aporte al teatro peruano y latinoamericano.
 
Ricardo Blume, fundador de la Escuela de Teatro de la Universidad Católica y uno de los actores peruanos más reconocidos de América Latina, será distinguido no sólo como fundador y primer director del TUC sino por su impecable e intensa trayectoria teatral y el impulso que dio al teatro peruano.

Plenamente identificado con el TUC, Blume compartirá la emoción de conmemorar medio siglo de vida del TUC con muchos de sus colegas, amigos y las nuevas generaciones que lo tienen de ejemplo este 22 de junio, día en que se realizará la ceremonia central.
 
Blume continua muy activo en el teatro. En Natán el Sabio, dirigida por Enrique Singer y producida por la Compañía Nacional de Teatro de México, Blume hizo el papel de un sabio musulmán, compartiendo roles con Adriana Roel, Rosenda Monteros, Arturo Beristain, Claudio Lafarga, entre otros.
 
La obra presenta una polémica entre un judío, un cristiano y un musulmán. El montaje está basado en el poema dramático "Natán el Sabio" del escritor alemán Gotthold Ephraim Lessing, cuyo montaje fue censurado por años por la Iglesia Católica y después por los nazis.

“Se muestra el tema de la tolerancia religiosa, pero es, en general, de la tolerancia o la intolerancia. Hablar de esto en este momento es de una importancia increíble. Esto es del siglo XVIII y transcurre durante la tercera cruzada, pero habla de cosas de hoy”, explica el actor, quien es miembro vitalicio de la Compañía Nacional de Teatro.

El actor ha declarado estar muy agradecido de haber sido escogido por la Compañía Nacional de Teatro, remarcando que aunque la televisión le dio fama, siempre se ha sentido más cómodo en un escenario o dirigiendo más de 15 montajes, entre ellos una versión de Tristán e Isolda.