EFE

“Es un pacto entre García Márquez y yo. Él lo respetó hasta su muerte y yo haré lo mismo”, dijo Mario Vargas Llosa sobre la pelea que tuvo con Gabriel García Márquez en 1976.

“Vamos a dejar a nuestros biógrafos, si los merecemos, que investiguen la cuestión”, agregó el autor de Conversación en La Catedral en una conferencia de prensa en Caracas.

Con esto, el premio nobel y escritor peruano dejó en claro que la razón de su discordia se irá a la tumba con él.

Como se recuerda, el motivo de la disputa ha sido un enigma para la prensa y hasta para los biógrafos de ambos ganadores del premio Nobel.

El hecho se remonta al año 1976 durante un encuentro de escritores en México, cuando Vargas Llosa le propinó un certero puñetazo al colombiano, dejándole el ojo izquierdo morado y terminando una amistad de una década.

Testigos presenciales relataron anónimamente, durante años, que García Márquez recibió el golpe de Vargas Llosa por “lo que le hiciste a Patricia” (esposa del escritor peruano).

A pesar de la disputa, Vargas Llosa lamentó la muerte de Gabo, pero recordó que le pasó lo que todo escritor quisiera: “que su obra le sobreviva”.