Ante el incremento de los precios internacionales de los alimentos básicos como el maíz, la soya y el trigo, el Instituto Peruano de Economía (IPE) aseguró que esta situación no llevará consigo un peligro inflacionario y para que se convierta en una preocupación debe darse un aumento mayor.

El IPE explicó que dada nuestra condición de economía abierta al comercio internacional y considerando que importamos una cantidad importante de nuestros alimentos, un aumento significativo en el precio internacional de alimentos básicos casi con seguridad se va a traducir en algún aumento en los precios de dichos alimentos –y de sus derivados –en el Perú.

Sin embargo, es importante saber que estos aumentos de precios internos se dan gradualmente en un periodo largo y que usualmente no se traslada todo el aumento de precios internacionales al consumidor nacional.

“Así, si bien es probable que, temporalmente, la inflación peruana tienda a aumentar cuando se dan aumentos fuertes en los precios internacionales de los alimentos, este aumento usualmente es comparativamente reducido”, precisó.

Refirió que desde inicios del 2007 se han observado dos periodos de fuertes aumentos en los precios internacionales de los alimentos; y estos dos periodos de alza han sido seguidos por dos periodos de caída de precios.

El segundo periodo de caída de precios se extendía desde la principios del 2011 hasta inicios del mes de julio último, cuando los problemas con las cosechas llevaron a que empezaran a subir los precios internacionales de algunos alimentos básicos.

En general, el pico en los aumentos de precios de alimentos en Lima se da unos ocho meses después del pico en el aumento en los precios internacionales. Asimismo, el aumento pico en los precios de los alimentos en Lima es aproximadamente un sexto del aumento pico de los precios internacionales de los alimentos”, explicó el IPE.

Señaló que los precios internacionales de los alimentos empezaron a subir en julio y el aumento ha continuado, aunque a un ritmo más moderado en lo que va de agosto. Pero estos aumentos son una fracción de lo que se vivió en el 2007-2008 o durante el 2010.

Es más, refiere que los precios internacionales de los alimentos en agosto aún son menores de lo que eran en agosto del 2011, mientras que en sus dos últimos picos los precios de los alimentos crecieron a tasas de 57% y 41%. En ambos casos, la economía mundial crecía a un ritmo elevado, lo cual presionaba también sobre los precios de los alimentos.

Además, el episodio de alza de precios del 2007-2008 en el Perú vino acompañado de un marcado sobrecalentamiento de la economía peruana, que llevó a que la demanda interna creciera a más de 14% anual en el trimestre pico.

Este sobrecalentamiento interno agudizó las presiones inflacionarias internacionales. Por el contrario, hoy en día la demanda interna crece a una sana tasa de aproximadamente 6% anual.

“Así, si bien el aumento en los precios internacionales de los alimentos tendría un ligero efecto sobre la inflación interna, tendrían que darse aumentos bastante mayores que los ocurridos a la fecha para que se conviertan en una fuente de preocupación”, puntualizó.