El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) informó que la pobreza monetaria en el Perú se redujo a 30.8% en el 2010. 

Durante la presentación de la nueva serie de cifras de pobreza entre los años 2004 y 2010 se explicó que la misma se redujo en los siete años medidos. Es así que en el 2004 la tasa era de 58.5%, el 2005 de 55.6%, el 2006 de 49.1%, el 2007 de 42.4%, el 2008 de 37.3%, el 2009 de 33.5% y el 2010 de 30.8%.

El jefe del INEI, Alejandro Vílchez, refirió la tasa de pobreza del 2010 es menor al 31.3% que se tenía con la medición anterior. Asimismo, detalló que con la actualización de las cifras se precisa que la pobreza en el ámbito urbano es de 20% y en el ámbito rural de 61%. Con la medición anterior estos indicadores fueron de 19.1% y 54.2%, respectivamente.

“Una primer apreciación, sin mayor tipo de análisis, sí podría indicar una mayor brecha de inequidad. Pero se requieren análisis más profundos para determinar las desigualdades”, aseguró.

En el caso de la pobreza según dominio demográfico, con la mejora de la medición, Lima Metropolitana tiene una incidencia de 15.8% y en el resto urbano es de 23%. Los porcentajes en la serie anterior fueron de 12.8% en Lima Metropolitana y 24.3% en el resto urbano.

La medición de la pobreza extrema a nivel nacional en el 2010 fue de 7.6%, que es menor al 9.8% de la medición anterior. Según ámbito geográfico, en el área urbana la pobreza fue de 1.9% y de 23.8% en el rural.

Los cambios metodológicos para la medición de la pobreza monetaria, fueron trabajadas en conjunto por el INEI y la Comisión Consultiva para la Estimación de la Pobreza y otros indicadores que estuvo conformada por representantes del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Istitut de Recherche pour le Devéloppement - IRD del gobierno Francé, entre otros.

Alejandro Vílchez explicó que las razones para los cambios en la metodología son que había una población rural sobrestimada, además de cambios en hábitos de consumo (obsolescencia de la canasta de alimentos), la tabla de conversión de alimentos en calorías tiene más de 15 años y se utilizan requerimientos calóricos que no corresponden al poblador peruano. Además se consideraban gastos no vinculados con el consumo habitual y la población de referencia para medir hábitos de consumo era pequeña y es de hace 14 años.