El 15 de noviembre de 2017, la Selección Peruana selló su regreso a la Copa del Mundo. El equipo dirigido por Ricardo Gareca derrotó 2-0 a Nueva Zelanda y aseguró su boleto para Rusia 2018.

Jefferson Farfán y Christian Ramos anotaron los goles que desató en el grito de millones de peruanos. El delantero en su celebración no se olvidó de su mejor amigo, Paolo Guerrero y se lo dedicó alzando su camiseta, mientras que el defensor se acordó del superhéroe favorito de su hijo y festejó como Spider-Man.

Finalizado el encuentro, Ricardo Gareca no pudo aguantar la emoción y terminó derramando unas lágrimas, al costado de su preparador físico Néstor Bonillo y Christian Cueva. Una celebración digna de dicha hazaña.

Jugadores como Aldo Corzo, Paolo Hurtado, Luis Advíncula, entre otros, y cuyas personalidades mostraban ser la de personas inquebrantables, terminaron sucumbiendo ante la proeza realizada: el retorno de la Selección Peruana a un Mundial.