Los 105 damnificados de la casona que se incendió en la Plaza Dos de Mayo el último jueves, permanecen por tercer día consecutivo durmiendo en la vía pública al interior de carpas que les ha prestado la Municipalidad de Lima.

Entre quienes los ha perdido todo están niños, adultos y personas de la tercera edad, que han recibido colchones donde recostarse y el apoyo de iglesias que les ofrecen desayunos y otros alimentos.

Sin embargo, la ayuda no es suficiente y temen por cuál será la suerte que correrán una vez que se cumplan los siete días que les han sido prestadas las carpas.

Los damnificados se preguntan a dónde irán. Es por eso que piden apoyo a las autoridades del Ministerio de Vivienda y de la Municipalidad de Lima para que les faciliten el acceso a nuevos inmuebles a través de accesibles financiamientos.