La aclamada cantante Madonna lució, durante una sesión fotográfica para Louis Vuitton, sensuales faldas de temporada, sandalias de inspiración étnica y brazaletes en 'animal-print'.

En una de las fotografías se observa a una Madonna desenfadada con el bolso colgando de su talón, mientras que su pierna derecha se eleva en el aire.

La sesión de fotos se realizó en un café de París y estuvo inspirada en el 'glamour' de los años cuarenta.

El responsable de la participación de la mega estrella fue el diseñador estadounidense Marc Jacobs.

"Yo quería que la campaña fuera audaz, muy sensual y muy atmosférica. Para lograr todas estas referencias y toda esta sofisticación, necesitábamos a la máxima artista, y para mí esa persona es Madonna", afirmó Jacobs.