Apagón nuclear en 2022 costará 74.000 millones de euros a Alemania

Esta semana el Parlamento federal votará si aprueba el apagón nuclear dispuesto por el gobierno. Instituto de Economía de Colonia advirtió que supondrá un costo de entre 35 mil y 74 mil millones de euros.
Foto: EFe (referencial)

 

El apagón nuclear en Alemania, que se espera apruebe esta misma semana el Bundestag (parlamento federal), puede tener un coste de hasta 74.000 millones de euros, anunció hoy el Instituto de Economía Alemana de Colonia.

La prevista clausura en 2022 del último reactor alemán obligará a reemplazar ese tipo de fuente energética por la producción de otras centrales y, dependiendo de si son de gas o carbón, antiguas o de nueva construcción, el coste será de entre 35.000 y 74.000 millones de euros o una media de 55.000 millones.

El citado instituto destaca que esos costes suplementarios se reparten entre varios afectados, en primer lugar las propias compañías eléctricas que firman sus contratos a precios de mayorista.

Estos registraron ya un aumento del 10 % el pasado marzo al entrar en vigor la moratoria nuclear del Gobierno federal tras el siniestro de Fukusihima (Japón) por la que se ordenó la paralización de un total de 8 de los 17 reactores alemanes.

Aunque los hogares privados no se verán afectados inicialmente por las oscilaciones de las precios, en el caso de que los de los mayoristas se mantengan altos finalmente también verán subir las tarifas.

El instituto de Colonia, en el oeste del país, señala que el Estado se verá igualmente afectado financieramente por el apagón nuclear con una reducción de los ingresos impositivos por el cierre de las plantas atómicas y el hecho de que los mayores costes recortarán los beneficios de las compañías eléctricas.

El estudio recuerda que la energía nuclear suponía antes del accidente de Fukushima el 22 % de la producción eléctrica en Alemania y que la clausura de ocho reactores en marzo redujo ya ese volumen en un 5 %.

Para compensar el apagón propone mejorar el rendimiento de las centrales térmicas de gas y carbón y reactivar antiguas plantas para producir mas energía mediante combustibles fósiles, así como incrementar las importaciones de países vecinos.

EFE