COVID-19 en Italia
Los reclusos italianos protestan en la prisión de Poggioreale en Nápoles tras restricciones debido a la epidemia del coronavirus. | Fuente: EFE | Fotógrafo: CESARE ABBATE

Los reclusos de cuatro prisiones italianas iniciaron protestas este domingo tras la prohibición de visitas de familiares como parte de las medidas para frenar la difusión del nuevo coronavirus, informó un sindicato de personal penitenciario.

"Tras las modificaciones introducidas por el gobierno en las visitas a la prisión (...) protestas de los detenidos están en curso en los establecimientos penitenciarios de Nápoles Poggioreale (sur), Módena (norte), Frosinone (centro) y Alejandría (noroeste)", indicó el sindicato Osapp.

En la prisión de Frosinone (sur de Roma), alrededor de 100 detenidos se encerraron en una sección del establecimiento, y la policía intervino para restablecer el orden.

Los prisioneros italianos elaboraron una lista de demandas, incluida la posibilidad de visitas de sus familiares.
Los prisioneros italianos elaboraron una lista de demandas, incluida la posibilidad de visitas de sus familiares. | Fuente: EFE

Los prisioneros elaboraron una lista de demandas, incluida la posibilidad de visitas de sus familiares, y están tratando de negociar con la administración, según la agencia italiana de noticias Agi.

Una revuelta más violenta estalló por las mismas razones en la prisión de Módena, cerca de Bolonia. Dos miembros del personal de seguridad resultaron heridos y alrededor de 20 miembros del personal tuvieron que abandonar la prisión.

Entretanto familiares de reclusos de la prisión de Poggioreale, un suburbio de Nápoles, se concentraron frente al penal para apoyar sus reclamos.

AFP

 Los oficiales de policía y los carabineros italianos discuten con familiares de reclusos, mientras ocurre una protesta de los internos de la prisión de Poggioreale, en Nápoles.
Los oficiales de policía y los carabineros italianos discuten con familiares de reclusos, mientras ocurre una protesta de los internos de la prisión de Poggioreale, en Nápoles. | Fuente: EFE