Los Gobiernos de Ecuador y Colombia dieron un paso más hacia el restablecimiento de sus relaciones bilaterales, rotas desde el 3 de marzo de 2008, con el anuncio de la próxima designación de los encargados de negocios, el segundo nivel de la representación diplomática.

Los cancilleres de ambos países, el ecuatoriano Fander Falconí y el colombiano Jaime Bermúdez, hicieron el anuncio tras concluir una reunión de la Comisión de Consideraciones Sensibles, presidida por ambos, y que se desarrolló en la localidad de Cotacachi, en el norte andino de Ecuador.

Esa Comisión es una de las tres que ellos constituyeron hace un mes, cuando decidieron seguir una "hoja de ruta" para intentar solucionar los desacuerdos bilaterales.

Ecuador rompió relaciones diplomáticas con Colombia el 3 de marzo de 2008, dos días después del ataque militar colombiano contra un campamento de la guerrilla de las FARC, instalado en la selva ecuatoriana en un sitio conocido como Angostura.

En Cotacachi, los cancilleres decidieron nombrar a los encargados de negocios hasta el 15 de noviembre "máximo", lo que supone una representación directa y la eliminación de la facilitación que hasta ahora prestaba a Ecuador en Bogotá la embajada de Argentina.

Además, en la reunión se decidió la reactivación de la Comisión Binacional de Frontera (Combifron), un mecanismo de coordinación bilateral para atender los problemas de Seguridad y Defensa en la frontera común.

La Combifron, que antes era integrada por altos mandos militares de los dos países, estará ahora presidida por los ministros de Defensa, el ecuatoriano Javier Ponce y el colombiano Gabriel Silva, quienes anunciaron también una reunión de ese mecanismo en Colombia en una fecha por determinar.

Asimismo, los cancilleres decidieron continuar con las reuniones de la comisión de Asuntos Sensibles, por ser esta la que tratará los aspectos más polémicos, bajo el auspicio y facilitación de la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Centro Carter.

Entre los aspectos sensibles que Ecuador expone a Colombia se encuentra la solicitud para que Bogotá entregue la información precisa y pormenorizada del ataque a Angostura, así como el de las computadoras del ex líder de las FARC, "Raúl Reyes", abatido en esa operación.

También Ecuador ha expresado su preocupación por una reciente información difundida desde Venezuela, en el sentido de que Colombia habría mantenido operaciones de espionaje contra ese país, Cuba y Ecuador.

Por el lado colombiano, uno de los temas sensibles tiene que ver con la actuación de la justicia ecuatoriana, que investiga el caso Angostura y que ha formulado cargos contra funcionarios y ex funcionarios civiles y militares de Colombia.

Al respecto, Bermúdez insistió en que Colombia "no acepta extraterritorialidad" de la justicia ecuatoriana y que defenderá a sus autoridades y soldados por acciones definidas por el Estado, como fue el ataque a Angostura.

No obstante, el canciller colombiano dijo que, justamente, esos son los temas sensibles que deben tratarse de forma reservada y prudente en la comisión respectiva y que deben ser abordados de manera "conjunta" y "simétrica", bajo el auspicio de la OEA y el Centro Carter.

De su lado, el canciller Falconí dejó en claro que su país busca "conocer la verdad" de lo que aconteció en el ataque en Angostura, aunque volvió a insistir en que los dos Gobiernos han decidido aceptar un protocolo y un procedimiento preciso, para tratar estos asuntos dentro de la comisión de Consideraciones Sensibles.

Además, recordó que hay otros asuntos complejos, como la información de supuestos campamentos de las FARC en territorio ecuatoriano, que Colombia ha ofrecido proporcionar a Ecuador, pero que se tratará en la reunión de la comisión de Seguridad y Defensa.

Al final de la cita, ambos cancilleres coincidieron en destacar el ánimo de los dos Gobiernos para buscar iniciativas que permitan buscar la posibilidad de solucionar las diferencias y encontrar un camino que permita el restablecimiento pleno de las relaciones diplomáticas entre los dos países.

EFE