Foto: EFE (Referencial)

El jefe de Seguridad del Penal de Topo Chico, la cárcel ubicada en la ciudad de Monterrey, apareció hoy asesinado y mutilado en el interior de una caja de plástico en la que fue encontrado un mensaje del crimen organizado, informó la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) de Nuevo León.

Un portavoz de la AEI precisó que alrededor de las 1.20 horas de la madrugada (7.20 GMT) fue localizado un automóvil con reporte de robo aparcado en la calle Rodrigo Gómez, a poca distancia de la prisión, con la caja y el cadáver de Francisco Martínez Ramírez en su interior.

Pegado a la caja había un mensaje que atribuye a una organización criminal la muerte del funcionario público, quien estaba al frente de una cárcel que en lo que va de año ha sufrido varios atentados con explosivos.

El último de ellos sucedió el pasado 2 de febrero, cuando tres custodios que acababan de terminar su turno fueron agredidos a balazos por un grupo de pistoleros. En otro, cuatro presos resultaron heridos por una granada.

Con el asesinato de hoy suman tres los guardias de la prisión que han sido asesinados en los últimos meses.

Por otra parte, en Nuevo Laredo, urbe del estado de Tamaulipas, vecino al de Nuevo León, fueron hallados hoy dos jóvenes asesinados.

Fuentes de la fiscalía local explicaron que los cadáveres fueron localizados de madrugada en la avenida Paseo Colón, ambos con el tiro de gracia habitual en acciones del crimen organizado y señas de tortura.

Los asesinos también dejaron en este caso un mensaje en el que se decía que las víctimas eran responsables de la detonación de granadas de fragmentación en Nuevo Laredo y Monterrey, sin especificar las fechas de los supuestos atentados.

Al lugar de los hechos acudieron policías federales, personal del Ejército, agentes municipales y de la fiscalía del estado y los peritos para recabar evidencias.

Las muertes se suman a una ola de violencia que afecta a México y que de diciembre de 2006 a enero pasado dejó más de 34.000 muertes presuntamente relacionada con la delincuencia organizada.

EFE