Un ataque con drones contra una provincia de Azerbaiyán, donde se reportaron cuatros heridos, y la interceptación un misil iraní que se dirigía a cielo turco ampliaron el rango de irradiación de la guerra en Medio Oriente, que ya involucra a más de una quincena de países. Turquía se reservó el derecho de responder contra Irán, mientras que el Gobierno de Baku puso en alerta a sus tropas "para ejecutar cualquier operación".
Azerbaiyán puso en alerta sus Fuerzas Armadas tras un ataque con drones este jueves 5 de marzo atribuido a Irán, en el marco de la guerra en Oriente Medio provocada por los ataques de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica y la respuesta de Teherán contra objetivos de Washington en el Golfo.
El líder azerbaiyano, Ilham Aliyev, calificó el ataque como "acto terrorista" y ordenó a sus tropas "estar preparadas para ejecutar cualquier operación", tras una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad Nacional. Teherán negó estar detrás del lanzamiento de drones contra ese país.
La guerra ha causado la muerte de más de 1.200 personas en Irán, más de 70 en Líbano y alrededor de una docena en Israel, según cifras oficiales de esos países.
Además, se ha interrumpido el suministro mundial de petróleo y gas y se ha paralizado el transporte marítimo internacional, debido al cierre iraní del Estrecho de Ormuz, mientras decenas de miles de viajeros continúan varados en Oriente Medio.
La denuncia de este ataque llega un día después de que Turquía, país miembro de la OTAN, señalara que las defensas de la alianza político-militar derribaron un misil iraní que se dirigía a su país. Por tanto, Ankara señaló que se "reserva el derecho de respuesta".
Y en las últimas horas, tras lo ocurrido en Azerbaiyán, los cancilleres de los dos países abordaron la situación.
Bakú promete una represalia contra Irán
Cuatro drones fueron lanzados este jueves contra la provincia de Najicheván, un enclave de Azerbaiyán que limita con el norte de Irán separado del resto del país por Armenia.
Los blancos impactados fueron el aeropuerto internacional de la región y las inmediaciones de una escuela, donde cuatro civiles resultaron heridos, informó el Ministerio de Asuntos Exteriores.
Solo uno de los cuatro drones fue interceptado por las defensas aéreas de Azerbaiyán. Las víctimas se encuentran “estables”, detalló el hospital donde las personas fueron ingresadas.
El ataque, que supone la primera vez que la guerra en Irán se extiende al territorio de un país del Cáucaso Sur, derivó en la suspensión de las operaciones en la terminal aérea, por lo que se han visto interrumpidas las conexiones por aire entre el enclave y el resto de territorio azerbaiyano. Posteriormente, el país decretó el cierre del espacio aéreo en todo el territorio hasta al menos la madrugada del viernes 6 de marzo.
"Nuestras Fuerzas Armadas han recibido instrucciones de preparar e implementar medidas de represalia apropiadas", reveló Ilham Aliyev, presidente de Azerbaiyán.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Azerbaiyán exigió previamente a Irán que "aclare el asunto lo antes posible, proporcione una explicación y tome las medidas urgentes necesarias para evitar que incidentes similares se repitan en el futuro"
Pero Teherán negó la autoría del ataque. Más que eso: acusó a Israel de lanzar los drones contra Azerbaiyán con el objetivo de inculparlo. El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní señaló este jueves a Israel como el culpable del deterioro de las relaciones entre Teherán y Bakú.
"La República Islámica de Irán, al tiempo que respeta la soberanía de todos los países, especialmente los musulmanes y vecinos, niega que sus Fuerzas Armadas hayan lanzado ningún dron hacia la República de Azerbaiyán”, resaltó el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas en un comunicado.
El viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, insistió en entrevista con 'AnewZ': "No atacamos a nuestros países vecinos".
Las autoridades de Azerbaiyán afirmaron estar investigando qué tipo de drones fueron lanzados contra Najicheván, mientras que el Gobierno citó al embajador iraní, Mojtaba Demirchilu, para que ofrezca explicaciones del suceso.
Antes y después del ataque de EE. UU. e Israel, Irán ha advertido de una escalada regional del conflicto con golpes a bases militares de Washington en la región. Así ocurrio: Teherán ha ejecutado operaciones contra objetivos de EE. UU en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar, Bahrein, Chipre, entre otros.
No obstante, Azerbaiyán no acoge bases estadounidenses, si bien ha fortalecido en los últimos años las relaciones políticas y económicas con Israel.
Entre 15 y 20 millones de azerbaiyanos étnicos viven en Irán, muchos de ellos en zonas fronterizas.
Turquía "se reserva el derecho de respuesta"
"Enfatizamos una vez más la necesidad de detener los ataques contra terceros países en la región y que conllevan el riesgo de extender la guerra", afirmó este jueves el Ministerio de Asuntos Exteriores turco en un comunicado, un día después de que los sistemas de defensa de la OTAN interceptaran un misil balístico que se dirigía hacia el espacio aéreo turco.
Turquía también afirmó que "se reserva el derecho a responder a cualquier acción hostil", según un comunicado del Ministerio de Defensa.
Posteriormente, Ankara sostuvo que el misil no tenía como objetivo Turquía, incluso un funcionario declaró bajo anonimato que se dirigía a Chipre, aunque no por eso el Gobierno dejó de llamar a consultas al embajador de Irán, Mohamad Hasan Habibolahzadé.
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, habló tras el ataque de "reforzar sin cesar la capacidad de disuasión" y reveló "consultas cercanas con los aliados de la OTAN" sobre la situación de seguridad nacional.
El secretario general de la alianza militar transatlántica, Mark Rutte, declaró este jueves que lo ocurrido en Turquía fue un hecho "grave", pero descartó activar el artículo 5 del Tratado que rige la entidad, por el cual un ataque contra uno de sus miembros constituye una agresión contra todos ellos. En consecuencia, obliga a los aliados a responder en defensa del país atacado, incluido el uso de la fuerza militar.
"Nadie habla del Artículo 5", detalló Rutte en una entrevista con Reuters en Bruselas, en la que calificó de "grave" la interceptación del misil en Turquía. "Lo más importante es que nuestros adversarios vieron ayer que la OTAN está fuerte y vigilante", agregó.
Rutte aseguró que muchos aliados de la OTAN apoyan a Estados Unidos e Israel en sus ataques contra Irán, un país que a su juicio está "cerca de convertirse en una amenaza también para Europa".
Sin embargo, varios líderes que integran la Alianza, como el primer ministro español, Pedro Sánchez, y el presidente turco han criticado la acción militar y cuestionado su legalidad frente al derecho internacional.