Liberan a tres imputados en el crimen de niña en Argentina

La Justicia dispuso la excarcelación de tres de los seis sospechosos en el asesinato de Candela Rodríguez (11). En tanto, otro sujeto fue detenido por sus vínculos con el caso que conmocioó Argentina.

Tres de los seis imputados por el rapto y el crimen de la niña Candela Rodríguez, cuyo homicidio causó conmoción en Argentina, fueron hoy dejados en libertad, según informaron fuentes ligadas al caso.

La Justicia dispuso la excarcelación de Damián Valenzuela, de Alfredo Montero, y del padre de este último, también llamado Alfredo; todos imputados por supuesto encubrimiento agravado, según confirmó a la prensa el abogado de los Montero, Luis Carpanetto.

Valenzuela está sindicado como dueño de un vehículo que podría haber sido utilizado para trasladar el cuerpo de la niña, mientras que los Montero visitaron la casa donde estuvo cautiva Candela.

"El juez entendió que por el delito que se les imputa y, además, porque no tienen antecedentes, pueden estar en libertad mientras se sustancie el proceso", señaló el letrado.

En tanto, un hombre fue detenido hoy en la localidad bonaerense de William Morris en calidad de "sospechoso" en relación al caso de Candela y será puesto a disposición de la Justicia para que ésta determine la situación del aprehendido, según informaron fuentes policiales.

El cadáver de la pequeña fue hallado el pasado 31 de agosto dentro de bolsas de plástico en un terreno baldío, vecino a una autopista de la periferia de Buenos Aires, nueve días después de haber sido secuestrada.

Durante su desaparición la Policía desplegó un amplio operativo para su búsqueda del que participaron unos 1.500 policías, decenas de patrulleros y helicópteros.

Los investigadores consideran clave en la pesquisa el hallazgo de un vaso y un bol con rastros genéticos de la niña en una casa de la localidad bonaerense de Hurlingham, cerca de donde vivía Candela, según pericias divulgadas por fuentes del caso.

Por el crimen permanecen detenidos el carpintero Ramón Altamirano, apresado como presunto "partícipe necesario"; el uruguayo Hugo Bermúdez, supuesto autor material del homicidio; y Gladys Cabrera, dueña de la casa donde las pericias forenses indican que estuvo cautiva la niña.

La Justicia no descarta que el asesinato se deba a una venganza de narcotraficantes asociada al entorno familiar, pero también investiga si puede relacionarse con una extorsión por una deuda, dijeron fuentes judiciales.

La madre de la niña, Carola Labrador, es hija de un dirigente peronista de las afueras de Buenos Aires a cuya familia se la vincula con la venta de drogas, mientras que el padre de la pequeña, Alfredo Rodríguez, está preso por contrabando. EFE