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El presidente del Comité de Seguridad Nacional del Senado de EE.UU., Joseph Lieberman, dijo hoy que hay señales claras de que la matanza llevada a cabo el jueves por un mayor musulmán en la base de Fort Hood (Texas) fue un atentado terrorista.

Lieberman, que es un independiente que usualmente vota con los demócratas, declaró en una entrevista en la cadena de televisión Fox News que existen "indicaciones muy fuertes de que el Doctor Hasan se había convertido en un extremista islámico y que esto fue un atentado terrorista".

En cambio, el general George Casey, jefe de personal del Ejército, dijo hoy que aún no se sabe si Nidal Malik Hasan, un psiquiatra de 39 años, actuó por motivos políticos o debido a problemas personales, y pidió cautela.

Según fuentes anónimas citadas hoy por el diario The New York Times, no hay pruebas de que el mayor viajara al extranjero para reunirse con grupos extremistas o fuera incitado a la violencia.

En su lugar, parece que sufría problemas emocionales que se exacerbaron en el contacto con el trauma de los soldados que volvían de Irak y Afganistán, a los que trató como psiquiatra. El detonante de sus acciones habría sido su inminente despliegue a Afganistán, según esas fuentes.

Aún así, Lieberman insistió en que si se confirman las ideas "extremistas" de Hasan, el ataque del jueves debería considerarse como el peor atentado terrorista en Estados Unidos desde el 11 de septiembre de 2001.

El senador citó por ejemplo unos comentarios que presuntamente colgó en una página de internet en los que justificaba a los terroristas suicidas.

Además mencionó que según testigos Hasan gritó "¡Allahu Akbar!", que significa "Dios es grande" en árabe, antes de disparar, una expresión que "ha sido corrompida por los extremistas", según Lieberman.

Hasan es "un terrorista estadounidense autoradicalizado", aseveró el senador, que usualmente adopta una línea dura en temas de seguridad nacional.

Lieberman anunció que iniciará una investigación en su comité sobre los motivos que llevaron a Hasan a abrir fuego contra sus compañeros.

También indagará si el Ejército fue negligente al no hacer caso a las declaraciones extremistas que presuntamente había realizado en los últimos años.


EFE