El viceministro de Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, reiteró además en una breve declaración que la incursión ilegal de la lancha rápida con diez personas armadas a bordo fue "un intento de infiltración con fines terroristas".
El Gobierno de Cuba afirmó este jueves que mantiene comunicación con la Administración de EE.UU. sobre el incidente en sus aguas territoriales que se saldó con cuatro muertes y que las autoridades estadounidenses "han mostrado disposición a cooperar".
El viceministro de Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, reiteró además en una breve declaración que la incursión ilegal de la lancha rápida con diez personas armadas a bordo fue "un intento de infiltración con fines terroristas".
"Desde el primer momento las autoridades cubanas han mantenido comunicación sobre este intento terrorista con sus contrapartes estadounidenses, incluido el Departamento de Estado y el servicio de Guardacostas", afirmó De Cossío.
Agregó que para esclarecer los hechos "con todo rigor" el Gobierno cubano "tiene disposición a intercambiar con el estadounidense" sobre estos hechos. La Habana está en concreto interesada en información sobre los tripulantes de la barca, el medio de transporte y otros detalles.
"Las autoridades estadounidenses han mostrado disposición a cooperar en el esclarecimiento de estos lamentables hechos", agregó.
El suceso tuvo lugar este miércoles, cuando las tropas guardafronteras detectaron una lancha rápida procedente de EEUU y le dieron el alto para su identificación.
Según informó el Gobierno cubano, desde la lancha produjeron varios disparos a los que la guardia fronteriza respondió.
En total, cuatro de los diez integrantes de la lancha rápida murieron y los otros seis resultaron heridos.
Además, el comandante de la embarcación cubana tuvo que ser atendido.
Las autoridades cubanas se incautaron además de armas, munición y equipos militares varios.
Identifican a víctimas
De Cossío indicó que se ha completado la identificación de los diez integrantes de la lancha rápida, todos ellos cubanos residentes en EE.UU.
Los cuatro fallecidos son Pavel Peña, Manuel Ortega Casanova, Levian Padrón Guevara y Héctor Juan Cruz Correa.
Por su parte, los seis heridos son Cristian Ernesto Acosta Guevara, Conrado Galindo Sariol, José Manuel Rodríguez Castelló, Leordan Cruz Gómez, Amijail Sánchez González y Roberto Álvarez Ávila.
Subrayó que la víspera se indicó por error que uno de ellos era Rolando Roberto Azcorra Consuegra.
Explicó que entre los objetos incautados se encuentra fusiles asalto y de francotirador, pistolas, cócteles molotov, equipos de asalto y de visión nocturna, bayonetas, ropa camuflaje, munición de distintos tipo, alimentación para combate, medios de comunicación y "monogramas de organizaciones contrarrevolucionarias de corte terrorista".
El viceministro cubano afirmó que este incidente "no es un hecho aislado" y lamentó que Cuba haya sido "víctima de incontables actos terroristas desde hace 60 años", acciones que -subrayó- en su mayoría se han organizado y lanzado desde EE.UU.
"Los grupos anticubanos que operan en Estados Unidos acuden al terrorismo como expresión de su odio contra Cuba y la impunidad que creen disfrutar", aseguró.
También, señaló que los agresores tienen cierto "sentimiento de impunidad" ante "la inacción frente a ellos" en EE.UU. y a pesar de que las autoridades cubanas, "con regularidad", aportan a sus contrapartes estadounidenses información de personas que, según La Habana, están vinculadas a actividad terrorista.
Recordó asimismo que dos de los integrantes de la lancha rápida se encontraban en la lista terrorista que elabora anualmente el Gobierno cubano, documento que ha sido compartido con Washington.
"El Gobierno cubano aún espera respuestas a las solicitudes sobre ellos y sobre el resto de individuos y organizaciones incluidas en la lista", señaló De Cossío.
De igual forma, ratificó su "compromiso absoluto y categórico" contra el terrorismo y agregó que Cuba "mantiene un desempeño ejemplar en el enfrentamiento a esta lacra".
"Cuba tiene el deber y la responsabilidad de proteger sus aguas territoriales. Nuestro empeño es congruente con el derecho internacional que asiste a todos los países, incluido el propio Estados Unidos", destacó el viceministro.
Concluyó diciendo que esto es "parte de la defensa nacional del estado cubano como pilar indispensable para la protección de la soberanía, la vida, la seguridad y el bienestar de los cubanos".