El sacerdote católico hispano Alberto Cutié, quien fue sorprendido besando y acariciando a una mujer en una playa de Miami, afirmó que su relación amorosa no fue un acto a la ligera y se produjo después de un largo y difícil conflicto interno.

Cutié, de origen cubano y nacido en Puerto Rico, habló sobre su relación sentimental con la guatemalteca Ruhama Buni Canellis, de 35 años, en una entrevista con la cadena de televisión Univisión.

Cuando se le preguntó qué castigo se merecía por protagonizar el escándalo, respondió que sólo ha pensado en la "misericordia de Dios".

Cutié reiteró que Canellis, a quien él no mencionó por su nombre en la entrevista, es la única mujer con la que ha tenido relaciones sexuales y que la conoció desde hace diez años en la iglesia, pero fueron amigos durante mucho tiempo antes de convertirse en amantes.

"Es una mujer que yo quiero. Desde que la vi supe que me gustaba. A la vista, me di cuenta que había una atracción", reveló el sacerdote.

"Me arrepiento de haber hecho daño a la gente, pero no de haber amado a una mujer, de haberme enamorado porque eso no se planifica", añadió.

Con respecto a las fotos y a un vídeo, reveló que fueron tomados en febrero pasado, en una playa de Miami Beach, un día en que "había mucho frío" y fue su amante quien se dio cuenta de que los estaban grabando.

El clérigo, considerado como uno de los hispanos más influyentes de EE.UU., también dijo que sabía desde hace mucho tiempo que le "estaban siguiendo", pero no suministró más detalles.

El cura admitió que fue muy difícil para él vivir con la batalla interna de tener una relación con una mujer y a la misma vez violar su compromiso con la Iglesia Católica y los feligreses.

"Siempre seguí todo lo que la iglesia me enseñó: oración, ejercicio, cuidarse, vivir una vida integrada, amistades, hasta que no pude (más). Traté con todo mi corazón de ser fiel a lo que Dios me pedía, pero fallé", reconoció.

El religioso negó que esté sancionado por la Iglesia católica y afirma que tiene una especie de licencia para reflexionar y pensar sobre su futuro como clérigo.

EFE