El rabino del Muro de las Lamentaciones, Shmuel Rabinovitch, ofrece un discurso ante la presencia del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, durante su visitan al Muro, en Jerusalén. | Fuente: Foto: EFE

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, afirmó este martes que "no hay duda" de que el nazismo es un movimiento de izquierda, poco después de haber visitado el Museo del Holocausto en Jerusalén.

De regreso a su hotel, un periodista le preguntó al mandatario ultraderechista si estaba de acuerdo con la afirmación de que el nazismo fue un movimiento de izquierda, como sostiene su canciller Ernesto Araújo.

"No hay duda", respondió Bolsonaro. "El Partido Socialista, ¿cómo es que es? De Alemania. Partido Nacional Socialista de Alemania", agregó, recordando el nombre del partido de Adolf Hitler.

La prensa brasileña recordó que el Centro de la Memoria del Holocausto Yad Vashem de Jerusalén explica claramente en su página web que el nazismo fue parte del surgimiento de "grupos radicales de derecha" en Alemania.

El nazismo alemán

El canciller brasileño, que acompaña a Bolsonaro en su visita a Israel, afirmó recientemente durante una entrevista con un canal de Youtube que "el fascismo y el nazismo son fenómenos de izquierda".

"La izquierda se queda despavorida cada vez que resurge el debate sobre la posibilidad de clasificar el nazismo como un movimiento de izquierda", afirmó el domingo en su blog Metapolitica17.

En este espacio, el canciller ya ha propagado controvertidas teorías sobre "el marxismo cultural" que "influenció el dogma científico del calentamiento climático" o sostenido que "el objetivo último de la globalización es romper los lazos entre Dios y el hombre".

Bolsonaro concluyó este martes una visita de tres días a Israel durante la que marcó un precedente diplomático, al convertirse el lunes en el primer mandatario extranjero en visitar el Muro de los Lamentos junto a un primer ministro israelí.

Excapitán del Ejército, el presidente brasileño es señalado como un negacionista por elogiar el régimen militar que se estableció en Brasil de 1964 a 1985, al que rehúsa calificar de dictadura.

El domingo, varios miles de brasileños protestaron contra una decisión del mandatario que estimuló conmemoraciones del golpe militar de 1964 entre las tropas.

AFP

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