Presidente Santos pide perdón por masacre paramilitar en Colombia

Pidió perdón en nombre del Estado colombiano a las víctimas de El Salado y anunció que la sufrida aldea será modelo para implementar la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras.

El presidente Juan Manuel Santos pidió hoy perdón en nombre del Estado colombiano a las víctimas de las masacres que se cometieron en El Salado (norte) y anunció que la sufrida aldea será el modelo para la implementación de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras.

"Venimos de un pasado lleno de dolor aquí en El Salado. Como todos ustedes saben, se cometieron los crímenes más atroces; esta región, este corregimiento (caserío), sufrió como pocos en Colombia, fue víctima de los grupos violentos de un lado y del otro", dijo Santos, quien recordó las masacres de 1997 y 2000.

"Hemos decidido que El Salado se convierta en el plan piloto de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras", dijo el jefe del Estado en el mismo lugar donde hace once años escuadrones de paramilitares asesinaron a más de cien personas a las que acusaban de ser guerrilleros.

Puntualizó que esta población servirá para comenzar a aplicar la recientemente sancionada ley de reparación a las víctimas de la violencia en el país.

Por esta ley, que entró en vigor en junio pasado, se espera reparar a más de cuatro millones de víctimas del conflicto armado y devolver dos de los más de seis millones de hectáreas usurpadas a campesinos por grupos armados ilegales.

"Con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) (el colombiano Luis Alberto Moreno) hemos decidido que El Salado se convierta en el plan piloto de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras. A partir de hoy queremos hacer una especie de ensayo de cómo va a funcionar esa ley", dijo el mandatario.

Santos también entregó 63 subsidios para que campesinos desplazados por la violencia puedan comprar tierras y convertirse en propietarios, acción que, junto a otros proyectos de desarrollo, pueda romper la extrema pobreza que vive la región.

"Sesenta y tres familias en total se van a beneficiar de este plan de restauración colectiva, se compraron más de trescientas hectáreas y se están dando los créditos correspondientes", agregó el mandatario.

Detalló que el proyecto permitirá desarrollar cultivos de tabaco, maíz, yuca, ñame, melón, y "al mismo tiempo se está reconstruyendo no solamente la parte física, todas esas falencias que tienen tantos pueblos en Colombia en materia de servicios públicos, vías, sino también el tejido social".

Ante quienes maniobran para que la tierra no regrese a manos de los campesinos, Santos advirtió de que no va a "permitir que algunos violentos que no quieren que esta ley progrese y se ejecute vayan a impedir con amenazas o con actos de violencia la voluntad del Estado".

Por su parte, la directora de la Fundación Semana, Claudia García, explicó a Efe que ellos, como líderes del proyecto que concentra auxilios de diferentes empresas privadas y de cooperación internacional, perciben que los campesinos quieren ser dueños de la tierra, "de su propio proceso" y poder "ser empresarios del campo".

García sostuvo que la fundación "decidió tomar a El Salado como un símbolo de lo que ha sido la violencia en Colombia para convertirlo en un símbolo de lo que debería ser el país de la reconciliación".

Explicó que el proyecto pretende que "la comunidad de El Salado logre superar su condición de extrema pobreza" en los próximos cinco años.

García confía en que a medida que el proyecto vaya avanzando se lograrán erradicar problemas como desnutrición, la baja calidad de la educación y que la comunidad sea capaz de seguir gestionando su propio desarrollo.

"Esperamos que al finalizar el proyecto la comunidad esté tan empoderada, que siga gestionando su propio desarrollo", puntualizó.

La población de El Salado sufrió dos masacres, una en 1997 y otra en el año 2000.

En esta última, según un informe del Gobierno de Colombia, un grupo de 450 paramilitares, con la aquiescencia de militares, llegó a esa localidad, en el departamento de Bolívar (norte), y permaneció allí por cerca de cuatro días.

Durante esos días los paramilitares asesinaron a unas cien personas que escogieron entre los pobladores, por su presunta colaboración con la guerrilla.

Néstor Redondo, lugareño de El Salado, recordó a Efe que para salvar su vida tuvo que huir y ocultarse entre el monte, pero no ocurrió lo mismo con uno de sus sobrinos, que era profesor, y una cuñada, que era madre comunitaria, quienes fueron asesinados. EFE