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Cientos de daneses vitorearon hoy a la reina Margarita II en su 70 cumpleaños, que culminará esta noche con una cena de gala en el palacio de Fredensborg a la que acudirán representantes de la realeza europea.

Las restricciones al tráfico aéreo en toda Europa causadas por la nube de ceniza procedente de la erupción de un volcán en el sur de Islandia impedirán llegar sin embargo a Copenhague a varias personalidades que estaban en la lista de 250 invitados.

Entre los ausentes los medios digitales daneses mencionan a los reyes don Juan Carlos y doña Sofía y los príncipes Felipe y Matilde de Bélgica, aunque la Casa Real danesa no hará oficial la lista final de invitados hasta las 16 GMT.

Los miembros de las casas reales sueca y noruega optaron por viajar en tren y en coche desde sus países hasta Copenhague para no faltar a las celebraciones del aniversario de la reina.

El momento de mayor festividad popular se vivió al mediodía de hoy, cuando Margarita II, acompañada por su esposo, hijos, nueras y nietos, salió a saludar desde el balcón del palacete de Christian IX en el complejo de Amalienborg (Copenhague), en medio de los vítores y hurras de cientos de súbditos.

Entre los allí congregados causó sorpresa cuando el príncipe consorte Enrique levantó en brazos a su nieta la princesa Isabella y la sostuvo unos segundos junto a la barandilla, hasta que su madre, la princesa Mary se apresuró a ponerla de nuevo en el suelo.

La Policía danesa impidió el acceso a la plaza de Amalienborg a una decena de miembros de un colectivo republicano que portaban una pancarta con el lema "Preferiríamos poder votarte".

La concentración republicana en la plaza había sido prohibida en hace unos días por la Policía para evitar alteraciones del orden.

De Amalienborg, la reina y su esposo salieron en una carroza para recorrer el centro de Copenhague, escoltados por soldados del regimiento de húsares, hasta el Ayuntamiento, donde fueron homenajeados con una recepción.

Un soldado fue trasladado de urgencia con heridas graves al caer del caballo y ser pisoteado por el animal.

El alcalde, Frank Jensen, le entregó luego a la monarca el regalo municipal: un cheque por valor de más de 30.000 euros para renovar un salón del palacio de Christiansborg.

-EFE