Foto: EFE (Referencial)

Una turba destruyó al menos cuatro vehículos y saqueó una comisaría en un pueblo del departamento boliviano de Santa Cruz, tras un intento frustrado de linchamiento de un supuesto asesino, informó hoy una fuente oficial.

El comandante nacional de la Policía, general Oscar Nina, dijo que el hecho ocurrió la noche del jueves, en la localidad de Minero, 80 kilómetros al norte de la ciudad de Santa Cruz, luego de que los agentes capturaran a un sospechoso del homicidio de un taxista del lugar.

Según Nina, cuando se enteraron de la captura, varios pobladores acudieron a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen y exigieron a los policías que entregaran al detenido para lincharlo.

Ante la resistencia de los agentes, "la turba enardecida chocó con la Policía, quemaron las instalaciones, sacaron los muebles, computadoras, motocicletas", agregó.

El comando departamental de Santa Cruz envió a 30 agentes para "rescatar" al detenido y a seis policías que estaban "en calidad de rehenes" en Minero y los trasladaron a la capital de la región.

Nina aún no tiene el reporte final de los daños causados, pero según los medios locales, la turba destruyó al menos tres motocicletas y una camioneta de la Policía.

Los linchamientos son una práctica común en algunas comunidades bolivianas ocasionada generalmente por la desconfianza en la Justicia y la falta de presencia del Estado en muchas zonas.

El año pasado hubo varios casos escandalosos de linchamientos aplicados por comunidades indígenas, entre ellos uno en el norte del departamento de Potosí donde cuatro policías fueron torturados y asesinados, tras ser acusados de cometer abusos en la región.

Los grupos indígenas han afirmado varias veces que actúan en nombre de la llamada "justicia originaria", si bien el Gobierno de Evo Morales señala que esos actos no son parte de ese sistema.

EFE