Xi Jinping (derecha) se toma de la mano con su electo vicepresidente Wang Qishan (izquierda).
Xi Jinping (derecha) se toma de la mano con su electo vicepresidente Wang Qishan (izquierda). | Fuente: AFP

Menos de una semana después de haber conseguido una reforma constitucional que le permitirá presentarse indefinidamente en el cargo, Xi Jinping fue reelegido este sábado como presidente de China para un segundo mandato de cinco años (2018-2023) en una votación unánime a su favor. Además, los delegados votaron para nombrar a Wang Qishan como su mano derecha. 

En unas elecciones en las que se presentó como único candidato, Xi Jinping de 64 años, fue elegido por los cerca de 3 mil diputados presentes en la sesión plenaria anual de la Asamblea Nacional Popular (ANP). Dado que la reelección de Xi por la asamblea controlada por el Partido Comunista era previsible, todos los ojos están expectantes sobre si su ex responsable de la lucha contra la corrupción, Wang Qishan, iba a convertirse en su mano derecha, como pronosticaban los analistas. 

Sólo un delegado votó en contra de Wang versus los 2,969 votos que recibió a favor. Durante su reunión anual, la ANP expandió de manera considerable las ya amplias prerrogativas de Xi, aboliendo el límite de dos mandatos presidenciales y grabando además su nombre en la constitución. 

Como parte de las reformas constitucionales, el presidente y otros funcionarios del gobierno van a asumir sus funciones jurando obediencia a la carta magna. Al ascender a Wang, Xi gana un aliado formidable para cimentar su autoridad, en un momento en que se apresta para convertirse en el líder chino con más poder desde Mao Zedong (1949-1976) y se perfila que quizás gobierne de por vida. (AFP).


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