El 15% de estudiantes abandonó la universidad durante el estado de emergencia, según gremio de instituciones privadas

La Federación de Instituciones Privadas de Educación Superior (FIPES) solicita que se tomen medidas inmediatas para que miles de estudiantes puedan seguir con sus carreras ya que muchos de ellos perdieron su fuente de ingresos para pagarlas.  

Deserción universitaria
Aproximadamente el 15% del total de universitarios dejó sus estudios por la crisis ocasionada por la COVID-19. | Fuente: Agencia Andina

La crisis económica ocasionada por el nuevo coronavirus también afectó a miles de estudiantes, a quienes no le quedó otra opción que abandonar sus estudios ante la falta de recursos económicos para continuar pagándolos y la incertidumbre académica. Esto no solo significa la desvinculación entre el alumno y el sistema educativo, ni pérdidas económicas para las universidades e institutos, a largo plazo esto significaría también informalidad laboral. La Federación de instituciones privadas de educación superior (FIPES) registró que aproximadamente el 15% estudiantes dejaron sus carreras durante la pandemia, y además estiman que en el siguiente semestre la deserción universitaria llegaría a un 35%: “Nosotros estimamos que en este ciclo la deserción está al alrededor del 15% en el caso de universidades privadas, incluso algunas universidades superan el 30% de deserción sobretodo aquellas que tienen alumnos de los segemento C y D. La morosidad de pagos llega al 50% siendo difícil o hasta imposible sostener las universidades” afirma Juan Ostopa presidente de FIPES.

La situación en institutos empeora en comparación con las universidades, según FIPES en estos centros de educación superior la deserción alcanza el 30%: “Nos preocupa este semestre pero también lo que viene adelante, la deserción en el próximo semestre en el caso de institutos tecnológicos debe superar el 60%”.

Según los cálculos de FIPES son 350 mil estudiantes en universidades que dejarán de estudiar el siguiente semestre y 250 mil en institutos tecnológicos. Las principales razones de este abandono giran en torno a la ausencia de recursos económicos, la crisis de la COVID-19 también ha golpeado a los estudiantes: “Hablar de 500 mil jóvenes que dejarían de estudiar en general en la educación superior, significa retroceder 10 años en lo que es cobertura de educación superior. Además se retrocedería en la reforma universitaria, pero definitivamente sería quitarle a nuestro país un personal calificado dejando de alguna manera que muchachos talentosos que aspiraban a ser profesionales no puedan graduarse, esto tendrá por supuesto un impacto social del país”.

Para César Guadalupe, Presidente del Consejo nacional de educación, la pandemia se traduce en dos problemas: las dificultades económicas de las familias que llevarían a la interrupción de los estudios por no poder afrontar los costos directos y dificultades para prestar el servicio educativo en un formato remoto, no sólo porque las universidades no siempre cuentan con plataformas digitales que les permitan transitar a una provisión remota, sino también porque los estudiantes pueden no contar con el equipamiento o las conexiones domiciliarias para ello:  “Esta situación puede derivar en resultados muy disímiles en el corto plazo: abandonos temporales que podrían no traducirse en efectos mayores en el largo plazo; abandonos temporales que pueden derivar en abandonos permanentes dada la presión por desarrollar actividades que generen ingreso y/o la imposibilidad de sufragar los costos; dificultades económicas muy importantes para muchas instituciones privadas que al ver afectado su flujo de ingresos (lo que se puede agravar si se aprueba algunas propuestas legislativas no bien informadas) podrían optar por recortar prestaciones o resultar económicamente inviables”.

La OIT revela que los jóvenes son los más golpeados por la crisis sanitaria y que dicho escenario todavía no termina. “La pandemia inflige un triple impacto sobre los jóvenes. No sólo destruye sus empleos, sino también su formación, y coloca grandes obstáculos en el camino de quienes buscan entrar en el mundo del trabajo o de cambiar empleo”
La OIT revela que los jóvenes son los más golpeados por la crisis sanitaria y que dicho escenario todavía no termina. “La pandemia inflige un triple impacto sobre los jóvenes. No sólo destruye sus empleos, sino también su formación, y coloca grandes obstáculos en el camino de quienes buscan entrar en el mundo del trabajo o de cambiar empleo” | Fuente: Agencia Andina

PROPUESTAS PARA EVITAR LA DESERCIÓN UNIVERSITARIA

Por la crisis económica, ante el evidente abandono en las universidades e institutos por parte de sus alumnos, se intentó frenar esta situación a través de reprogramación de deudas entre otras opciones ofrecidas: “Se han dado facilidades en general a todos los estudiantes que tenían problemas, hemos otrogado becas de emergencia, hemos refinanciado las cuotas y las pensiones generando intereses y gastos administratitvos, además se ha entregado equipos tanto a los profesores y alumnos, así como recargas de internet a aquellos que tuvieran problemas de conectividad para la enseñanza no presencial,  que ha sido lo fundamental para no paralizar la  educación” añade Juan Ostoja

También se ha mantenido reuniones con el Ministerio de educación para proponer soluciones a esta realidad y conseguir que finalmente los alumnos retornen a clases: “Nuestra propuesta al gobierno es que todo los aportes por impuesto a la renta que efectúen las instituciones privadas puedan ser utilizados en favor de estos estudiantes. Los últimos dos años solamente las universidades privadas de FIPES han pagado por impuesto a la renta cerca de 350 millones de soles” 

Becas para evitar la deserción estudiantil 

Además se ha propuesto otorgar becas de continuidad para aquellos estudiantes afectados, sin embargo habría que modificar el proceso de selección asegura Juan Ostoja, presidente de FIPES: “También proponemos la implementacion de becas de emergencia para los estudiantes más afectados, a la fecha si bien es cierto el gobierno a destinado cerca de 80 millones de soles a un programa de becas de continuidad,  maso menos 10 mil becas, es importante pero no es suficiente para atender a la cantidad de estudiantes, así mismo creo que una limitación que tendría estos programas es que hay alumnos que podrán demostrar situación de pobreza extrema, pero encontramos a miles de jóvenes pertenecientes a la clase media cuyas familias han dejado de trabajar, han perdido el empleo y no podrían acceder a las becas”

 

PROPUESTA DEL EJECUTIVO PARA EVITAR LA DESERCIÓN ESTUDIANTIL

El presidente del Consejo de Ministros, Pedro Cateriano, anunció durante el pedido de voto de confianza ante el Congreso de la República que desde el Ejecutivo "se ha creado la beca y el crédito continuidad de estudios, instrumentos a los que se ha asignado según compromiso del Ministerio de Economía, 106 millones y 27 millones de soles respectivamente para el financiamiento por un año de 10 mil becas y 3 mil créditos dirigidos a estudiantes de universidades y institutos públicos afectados por la emergencia. Si algo tenemos que hacer es preservar el futuro  del país y hay que evitar la deserción, la escolar y universitaria. En los próximos meses el Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (PRONABEC) otorgará 10 mil becas y hasta 7 mil créditos adicionales con condiciones de pagos favorables para estudiantes de educación superior, estas becas y créditos se otorgarán a partir de octubre de este año”.

Días antes, César Guadalupe, presidente del Consejo Nacional de Educación, sostuvo que “el gobierno ha reaccionado con algunas medidas destinadas a asegurar la continuidad de estudios. Sin embargo, es posible que esas medidas sean insuficientes ante la magnitud del problema. Es imprescindible que las universidades estatales expandan su oferta a efectos de atender un asunto de interés y necesidad pública. En ese sentido, resulta fundamental explorar vías para fortalecer la educación superior estatal".

El congresista Betto Barrionuevo, de Somos Perú, elaboró un proyecto de ley para congelar el pago de pensiones en universidades e institutos durante el estado de emergencia. FIPES rechaza esta propuesta. | Fuente: Agencia Andina

 

CONSULTORA ARELLANO: “SE NECESITA UN REACTIVA EDUCACIÓN”

La consultora Arellano realizó un sondeo a estudiantes universitarios y de institutos entre marzo y abril de este año para conocer qué decisión tomarían frente a la crisis económica ocasionada por la COVID-19. La mayoría de estudiantes actuales de educación superior dijo que seguirán sus estudios después de la cuarentena, sin embargo esperan llevarlos en la modalidad presencial, pues aún hay una baja percepción de valor de los cursos virtuales, el 22% dijo que postergaría sus estudios. Respecto a los pontenciales alumnos, definidos como alumnos que tienen la intención de iniciar estudios superiores, el 47% dijo que pospondrá sus planes de estudios: “Si bien es cierto ellos lo atribuyen a un tema económico encontramos que hay una reducción de ingresos en el hogar, por ejemplo en el caso de las universidades los alumnos estudian y los padres asumen ese gastos, entonces lo que  pasa en el caso de esos estudiantes es que los padren han dejado de percibir ingresos. En el caso de institutos se ven más afectados porque son los estudiantes quienes financian sus estudios, entonces ellos quedaron vulnerables.Se necesita un apoyo económico que permita al estudiante financiarse asi como un Reactiva Perú un Reactiva educación” dijo Jorge Rubinos Arellano, Gerente comercial de área de Arellano.

Otros factores que influyen en la deserción estudiantil 

Con la finalidad de evitar los contagios, la clases fueron suspendidas sin fecha aún de retorno, esto obligó a los estudiantes y profesores a adaptar ambientes en sus hogares para poder recibir sus clases, en ese sentido muchos presentaron inconvenientes para poder recibirlas: “Los jóvenes, no estaban preparados, por ejemplo solo tienen una pc en casa, hay limitaciones tecnológicas que hacen que el alumno no pueda llevar su educación virtual, también encontramos el internet porque el ancho de banda ya no era el adecuado para llevar las clases.En el hogar no hay ambiente adecaudos para estudiar, hay bulla, son males menores pero hacen que el alumno se cuestione.Además también hay un tema de desconfianza de este modelo educativo”

Por otro lado, existen carreras que necesariamente necesitan clases presenciales como la medicina o cocina afirman desde Arellano: “No se debe ver la deserción de una forma plana, otro aspecto que encontramos es que hay carreras que son 100% prácticas  por ejemplo ocicna o medicina, hay carreras que han sido más afectadas que otras, entonces el estudiante dice para qué voy a estudiar si no voy a tener ese proceso de aprendizaje que debería ser más practico”

Encuesta realizada por la consultora Arellano a estudiantes de educación superior entre marzo y abril por deserción estudiantil.
Encuesta realizada por la consultora Arellano a estudiantes de educación superior entre marzo y abril por deserción estudiantil. | Fuente: Consultora Arellano

Posición de universidades

La vocera de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, Dafne Zapata, dijo a RPPNoticias que la deserción estudial en dicho centro de estudios alcanzó el 4% equivalente a 65 alumnos durante el estado de emergencia, además la morosidad registrada es el 50% durante el semestre, cerrando con un 30% de morosidad: “Nuestra prioridad es que los alumnos no trunquen sus proyectos de vida entonces apenas empezó  el problema y tuvimos que pasar a educación virtual justamente para que no se perdiera el semestre observamos que la conectividad podría ser un problema, entonces  la universidad puso en marcha un programa de apoyo para conectividad de estudiantes que ha incluido entrega de chips, entrega de tablets para aquellos que no tenían computadora  o laptop en casa, pero además la universidad dio facilidades para el pago de las mensualidades de la universidas y para el siguiente semestre pueden usar la refinanciamiento de la deuda, pero además también se ha ofrecido becas para que puedan mantenerse en el semestre próximo”

En la Pontifica Universidad Católica del Perú la morosidad, hasta la cuarta boleta de pago bordea el 50%: “Entre pregrado y posgrado, hubo en total poco más de 1800 retiros de matrícula, es decir, de uno o más cursos, si no todos. La mayor parte (cerca de 80%) fueron en retiros parciales. Esto significa poca deserción pero sí un volumen importante de reducción en el número de cursos matriculado. La universidad desarroló dos grandes programas para poder dar apoyos a los estudiantes, por unlado las facilidades para que tengan conectividad o equipos para la educación a distancia fue un apoyo que se identificó como indispensable, para ello se hizo la contratación del servicio a través del cual se brindaban módem inalámbricos que se distribuyeron a estudiantes y docentes, también se distribuyeron computadoras que se tenían a la universidad, se utilizó estos equipos para apoyar a estudiantes con dificultades. Luego  se apuntó a la capacidad de pago de las pensiones que han sido muy golpeadas, se financió en algunos casos extremos algún apoyo económico reduciendo el costo de las pensiones, reclasificando escalas, más de 1000 estudiantes solicitaron este tipo de apoyo y a otro grupo se le facilitó becas y créditos. Poco más de 3,200 estudiantes de pregrado han recibido algún tipo de ayuda económica, sea por reducción de la escala de pensiones, becas y financiamiento.” afirma José Rodríguez, jefe del departamento de economía de la PUCP.

Desde la Universidad César Vallejo aseguran que la deserción universitaria llegó a un 24%, aproximadamente 20 mil alumnos, durante el estado de emergencia: “La deserción en este semestre ha sido el doble que la del año anterior y en los primeros días de la pandemia tuvimos el 13% de matriculas reservadas, algo inusual porque el año pasado solo se registó 1%. Esto inicialmente se  tradujo en un tema de desconcierto por cómo iba a ser la enseñanza de forma remota , pero ya luego de abril el tema se volvió económico. De los reportes del servicio social de la universidad obtuvimos información de alumnos que han perdido el trabajo, familias cuyos ingresos se volvieron nulos, nosotros tenemos población estudiantil comerciante que también ha sido impactada económicamente. La universidad ha tenido distintas medidas para apoyarlos, se les ha realizado fraccionamiento en el pago, les ha permitido estudiar sin pagar, por ejemplo ahora que ya se acabó el ciclo tenemos alumnos que tienen deuda desde inicio de año” dijo Karina Cárdenas, Gerente general de la Universidad César Vallejo.