Desabastecimiento de agua en Ica paraliza funcionamiento de hospitales

El exministro Óscar Ugarte y el presidente de la Asociación Nacional de Médicos del Minsa, Jesús Bonilla Yaranga, advierten de la carencia de agua potable tras el terremoto del 2007.
Actualidad
00:00

El desabastecimiento de agua potable en Ica, que aún sufre los estragos del terremoto del 2007, paraliza el funcionamiento de hospitales en la región, advirtió el exministro de Salud Óscar Ugarte.

En diálogo con RPP Noticias, sostuvo que la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Ica (Emapica) informó a inicios de este año de la escasez de agua por el descenso de la napa freática, que es el nivel por el que discurre el agua en el subsuelo.

Dijo que la construcción del Hospital Regional de Ica comenzó teniendo en cuenta el primer informe de Emapica en el que garantizaba el abastecimiento de este líquido vital, sin embargo, luego advirtieron la escasez.

Ugarte señaló que al tener conocimiento de este hecho, el Ministerio de Salud (Minsa) dispuso como una medida de emergencia la construcción de un pozo que suministraría de agua al nosocomio, el cual aún está en proceso de edificación.

No obstante, indicó, la carestía de agua potable continuará en toda la región iqueña.

El exministro respondió de esta manera a los cuestionamientos del presidente de la Asociación Nacional de Médicos del Ministerio de Salud (Minsa), Jesús Bonilla Yaranga, quien dijo que varios hospitales, construidos recientemente, no están funcionando.

Bonilla Yaranga sostuvo que varios nosocomios de Ica funcionan limitadamente por carecer de agua potable.

Lamentó que a dos meses de iniciado el nuevo gobierno y pese a las promesas electorales, el ministro de Salud, Alberto Tejada, no se haya reunido con los médicos.

Dijo que el gremio ha solicitado reiteradamente abrir una mesa de diálogo con el gobierno para establecer mejoras en el sector, sin embargo, no tienen respuesta.

En ese sentido, convocó para el 30 de setiembre un plantón en la sede del Minsa, ubicado en la avenida Salaverry, para hacer escuchar su voz de protesta.