Keiko Fujimori a su salida de su suspendida audiencia de preventiva del pasado domingo.
Keiko Fujimori a su salida de su suspendida audiencia de preventiva del pasado domingo. | Fuente: AFP

El llamado de Keiko Fujimori al diálogo “sin condiciones” ha tenido una inmediata respuesta desde distintos sectores del Congreso. Mientras unos respaldan la convocatoria, otros -la mayoría- rechazan la propuesta, recordando la postura confrontacional que tuvo Fuerza Popular estos últimos años.

Desde el fujimorismo, la legisladora Alejandra Aramayo consideró que el país necesita una agenda de reencuentro nacional “que priorice las coincidencias y deje atrás las diferencias”. “La confrontación no es el camino correcto. Trabajemos por los 31 millones de peruanos”, tuiteó.

La también naranja Gladys Andrade opinó que debe haber un diálogo con todas las bancadas “por el bien de nuestro país”. “Mi respaldo total a mi lideresa promoviendo la paz y bienestar del Perú sin condiciones”, publicó en Twitter con la etiqueta #BastaDeOdios.

Tamar Arimborgo, también de Fuerza Popular, destacó que Keiko Fujimori “extiende la mano para lograr que el Perú se una y avance”. “Es tiempo de mirar hacia adelante e impulsar obras y acciones que traigan el bienestar a toda la población”, sostuvo en las redes sociales.

Por su lado, Carlos Tubino pidió que los partidos políticos logren un acuerdo “para sacar adelante iniciativas que ayuden a mejorar las condiciones de vida d los peruanos, dejando de lado el populismo y la confrontación que divide a nuestra sociedad”.

El oficialista Carlos Bruce tuvo una postura moderada al llamado de Fujimori Higuchi. Según su punto de vista, “la invitación al diálogo, interesada o no, es positiva y debe acogerse”. Empero, apuntó que esto no debe significar que se termine blindando a nadie “de los alcances de la justicia”.

Duro rechazo

El acciopopulista Yonhy Lescano criticó a la lideresa de Fuerza Popular por su llamado, al considerar que ella “no está en condiciones de convocar a un diálogo nacional”. “Su partido está deslegitimado en el país por su conducta antidemocrática y usted tiene varios cargos que responder ante el Poder Judicial. No nos prestaremos a este intento de manipulación e impunidad”, remarcó.

El exoficialista Alberto de Belaunde también rechazó el llamado al diálogo, recordando la actitud confrontacional que tuvo Fuerza Popular aprovechando su mayoría en el Legislativo. “Los ministros pasaban más tiempo en comisiones del Congreso que en los ministerios, citados para ser maltratados. Censuraron y forzaron renuncias de ministros competentes, y amenazaron con censurar a muchos más”, recordó el no agrupado.

“Atacaron a periodistas que cuestionaban su accionar, con adjetivos de todo tipo y presentando proyectos de ley que atentaban contra la libertad de prensa. Crearon ejércitos de trols para insultar en redes sociales. Utilizaron la Comisión de Ética como herramienta política”, enumeró en una serie de tuits.

Indira Huilca, de Nuevo Perú, también se mostró en contra de la convocatoria naranja. “Apelar al "diálogo" o la "reconciliación" para buscar impunidad no es una estrategia nueva en el fujimorismo. Lo hizo Alberto con PPK y ya vimos cómo acabó la historia. Lo único que queremos los peruanos de usted #SeñoraK es que deje de obstruir a la justicia”, tuiteó.

#KeikoNoTeCreo fue la etiqueta que utilizó el izquierdista Richard Arce para comentar la propuesta de Fujimori Higuchi. “¿Ya pidieron perdón por blindar a (César) Hinostroza?”, preguntó el congresista tras recordar la polémica contratación del asesor Walter Jibaja.

Gloria Montenegro, de Alianza para el Progreso, también se sumó al hashtag usado por Arce en un tuit en el que recordó el accionar naranja de los últimos meses. “¿Solo ahora (Keiko Fujimori) pide reencuentro nacional sin condiciones? ¿Y (Pedro) Chávarry y (Edwin) Oviedo? ¿Y Walter Jibaja? ¿Y los arbitrajes ad hoc? ¿Y Becerril? ¿Y Mamani? ¿Y el ejército de trols?”

“Ojalá lo hubiera pedido antes”, fue el comentario de la oficialista Mercedes Aráoz, quien consideró que el llamado de Keiko Fujimori, que ocurre precisamente cuando su situación legal está comprometida, “suena poco fuera de lugar”.